pesca_redImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoModalidad autorizada para aguas ciprinícolas, en la que los peces capturados podrán ser devueltos al agua tras su captura, con el mínimo daño posible.

Modalidad no autorizada de manera general para especies exóticas invasoras; aunque excepcionalmente se autoriza para la carpa y Black bass y éstas exclusivamente en las aguas ciprinícolas.


Río Ebro: Tramo de captura y suelta de ciprínidos


  • Tramo del río Ebro a su paso por Logroño, de 5,5 km, desde la presa de las Norias hasta 200 m. aguas abajo de la desembocadura del río Iregua: en este tramo todas las capturas de especies de ciprínidos no declarados exóticos serán devueltas a las aguas en las mejores condiciones posibles.
  • Tramo comprendido en la margen derecha entre el denominado 'Sotico' hasta la presa de Machín de 17 km de longitud coincidente con los tramos navarros de captura y suelta. En este tramo todas las capturas de especies de ciprínidos no declarados exóticos serán devueltas a las aguas en las mejores condiciones posibles.

Balsas del valle

En las siguientes balsas se autoriza excepcionalmente y, en esta modalidad, la captura de carpa y black bass, todas estas especies de ciprínidos pescables no exóticos tendrán cupo de 0 capturas, por lo que los ejemplares capturados deberán liberarse en las mejores condiciones tras su captura:


Zonas de captura y suelta



Cómo soltar los peces tras su captura

En muchas ocasiones la muerte de los peces está provocada por el cansancio y la tensión de la captura, por lo que es importante saber cómo soltarlos de forma rápida y eficaz. La lucha hasta la extenuación del pez reduce sus posibilidades de recuperación; procura ser rápido al extraer el pez del agua, utiliza siempre la sacadera y evita prolongadas luchas y carreras.

  • Desanzuela con suavidad; con tijeras fórceps es más inocuo para el pez. Si el anzuelo está muy profundo corta el hilo y deja escapar el pez con él clavado; seguramente acabará expulsándolo.
  • Una vez desanzuelado, sujétalo con delicadeza bajo el agua, en zona tranquila, moviéndolo suavemente hacia delante y hacia atrás para que oxigene sus branquias, y déjalo ir.
  • Intenta que pase el mínimo tiempo posible fuera del agua, evitando ratos de exposición al exterior para hacer fotos, etc.