polluelos_aguiluchocenizoDependiendo del tipo de ave silvestre, cuando localizamos un pollo aún incapaz de volar no siempre será huérfano ni necesitará que hagamos algo por su supervivencia, bien porque aún lo pueden atender sus padres o bien porque ya es autónomo pese a no haber completado su desarrollo.

  • Hay pollos que pemanecen en el nido hasta que vuelan, siendo alimentados y vigilados por sus padres, incluso algo más de tiempo tras abandonar el nido (cigüeñas, aves de presa diurnas, palomas, picos, abubillas, abejarucos y la mayor parte de los pequeños pájaros que crían en oquedades, copas de árboles, edificios, etc).
  • Otros, abandonan el nido antes de volar perfectamente y se sitúan en sus inmediaciones hasta llegar a volar hasta mientras son alimentados y vigilados por sus padres (garzas, chotacabras, aves de presa nocturnas, algunos pajarillos que crían en árboles y arbustros bajos o en el suelo).
  • Existen también pollos que permanecen en el nido apenas unas horas o muy pocos días, abandonándolo cuando aún les falta bastante tiempo para adquirir su tamaño definitivo y la capacidad de volar. Estos son atendidos por los padres hasta el final de su desarrollo, pero recogen ya comida de forma autónoma (rascones y limícolas).
  • Por último, algunos pollos salen del nido nada más eclosionar y desde su primer día se alimentan popr sí mismos, si bien siguen a sus padres hasta la edad de vuelo, los cuales los protegen y guían todo ese tiempo (patos, perdices y gangas).

En general, cuando el pollo localizado aún no está bien emplumado, si conocemos la ubicación del nido podremos devolverlo al mismo si tenemos buen acceso. Si se trata de un pollo que ya está bien emplumado y se encuentra en buen estado, será mejor dejarlo en las proximidades del lugar del hallazgo, donde seguro que terminarán de criarlo sus padres. Si es un pollo de alguna de las especies que abandonan el nido poco después de nacer, se dejará donde se encontró.

En todos los casos en los que no recojamos el pollo, lo apartaremos de peligros potenciales (gatos, perros, vías de comunicación, elevado tránsito de personas, etc.) y lo ubicaremos en un lugar protegido (base de un matorral, ramas bajas de un árboles, una tapia, una ventana, etc.).

Los ciudadanos carecemos de autorización legal para la tenencia de fauna silvestre. Además, la cría de aves jóvenes es muy delicada, tanto por sus necesidades nutricionales, de instalaciones, como por el amasamientoal que les sometemos al criarlos, imposibilitando su vida en libertad.

Es necesario en cualquier caso antes de la recogida, llamar al 112 o Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Fombera, cuyo personal informará adecuadamente, según las circunstancias del ave, sobre si procede ser ingresado en el centro o se puede actuar de forma diferente.