
La aprobación de la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, que transpone la Directiva (UE) 2018/851, de 30 de mayo de 2018, por la que se modifica la Directiva 2008/98/CE sobre los residuos, establece nuevos objetivos de preparación para la reutilización, reciclado y valorización. Entre ellos figura, para 2025, alcanzar el 50 % en peso de preparación para la reutilización y reciclado de los residuos municipales. La consecución de estos objetivos exige avanzar de forma decidida en las recogidas separadas y optimizar la recuperación de materiales en todas las fracciones tratadas en las instalaciones de gestión de residuos.
Estos cambios normativos conllevan nuevas obligaciones que, al no haber sido previstas en el diseño inicial de las infraestructuras existentes, resultan difíciles de alcanzar con los medios actualmente disponibles.