Un contrato de trabajo es un acuerdo entre el empresario y el trabajador por el cual este último se obliga a prestar determinados servicios por cuenta del empresario y bajo su dirección, a cambio de una retribución, es decir, de un salario.

Los contratos pueden formalizarse por escrito o de palabra


Tipos de contratos

1. Contrato indefinido. Es aquel que se concierta sin tener límite de tiempo en la prestación de servicio.

2. Contrato temporal. En este caso, la relación laboral entre el trabajador y el empresario sí tiene una duración determinada. Entre este tipo de contratos se encuentran los siguientes:

  • Contrato de obra o servicio determinado.
  • Contrato eventual por circunstancias de la producción.
  • Contrato de interinidad.
  • Contratos temporales incentivados. Son contratos bonificados para la contratación de ciertos colectivos que tienen más difícil el acceso al mercado laboral. Por ejemplo, jóvenes sin experiencia laboral, mujeres víctimas de violencia de género, discapacitados…
  • Contrato de relevo. Se utiliza para sustituir a un trabajador de la empresa que acede a la jubilación parcial.

3. Contrato para la formación y el aprendizaje. Este contrato pretende favorecer la inserción laboral y la formación de las personas jóvenes en un régimen que combina actividad laboral retribuida y actividad formativa.

4. Contrato en prácticas. Estos contratos tienen como objetivo la adquisición por parte de los trabajadores de práctica profesional relacionada con su titulación.


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