Ser arrendatario de vivienda habitual, residentes en España, y con contrato en vigor.

Acreditar estar en situación de vulnerabilidad económica y social sobrevenida a consecuencia del COVID-19, siempre que reúna de forma conjunta los siguientes requisitos:

  • Que el arrendatario o alguno de los miembros de la unidad familiar se encuentre afectado por una circunstancia que implique una reducción de ingresos, por pasar a estar en situación de desempleo, por estar afectado por un Expediente Temporal de Regulación de Empleo (ERTE), por haber reducido su jornada por motivo de cuidados, por cese de actividad de los trabajadores por cuenta propia o por otras circunstancias sobrevenidas vinculadas a la actividad laboral o empresarial que impliquen dicha reducción de ingresos como consecuencia de la expansión del COVID-19.
  • Límite de ingresos: no superar 5 IPREM del conjunto de los ingresos de los miembros de la unidad familiar, en el mes anterior a la solicitud de la ayuda.
  • Renta arrendaticia más los gastos y suministros básicos resulte superior o igual al 35% de los ingresos netos que perciba el conjunto de los miembros de la unidad familiar.
  • Si son varios los titulares de un mismo contrato de alquiler, todos deberán formalizar como prestatarios un solo contrato de préstamo, respondiendo de forma solidaria.
  • No disponer la persona arrendataria o cualquiera de las personas que componen la unidad familiar que habita en la vivienda arrendada, de una vivienda en propiedad o en régimen de usufructo, en donde puedan habitar, salvo los casos que se contemplan en la Orden.