Paisajes medio ambiente

El control actual del aceite usado procedente del sector agrícola, excepto la parte que es entregada en los talleres de reparación de maquinaria, carece de un seguimiento suficiente que garantice su correcta gestión ambiental.

El sector agrícola en La Rioja genera anualmente 400.000 kgs. de aceite usado, lo que representa el 16% de la producción total de este residuo. La distribución geográfica de esta producción es heterogénea, constatándose que en La Rioja Alta se genera el 50% del residuo, en La Rioja Baja el 30% mientras que en La Rioja Media el 20%.


Problemática

La incorrecta gestión del aceite usado origina una serie de problemas ambientales que se podrían resumir en los siguientes:

  • La contaminación producida por el vertido y abandono de aceite usado es relevante.
  • El aceite usado vertido al suelo destruye el humus, mata la materia viva que hay en él y disminuye su fertilidad.
  • Por infiltración contamina las aguas subterráneas haciéndolas inadecuadas para el uso humano y riego.
  • Deteriora la vida acuática de nuestros ríos y arroyos e impide el correcto funcionamiento de las depuradoras.
  • La combustión indiscriminada de aceite usado libera productos tóxicos claramente perjudiciales para la salud.

Normativa

La normativa reguladora del aceite usado es muy exigente en cuanto a su producción y gestión:

  • Real Decreto 679/2006, de 2 de junio, por el que se regula la gestión de los aceites industriales usados.
  • Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados
  • Real Decreto 833/1988, de 20 de julio, por el que se aprueba el reglamento para la ejecución de la Ley 20/1986, básica de residuos tóxicos y peligrosos.
    • Prohibe todo vertido de aceite usado , especialmente en:
      • aguas superficiales
      • aguas subterráneas
      • suelos y terrenos, en los sistemas de alcantarillado o evacuación de aguas residuales.
    • Prohibe su combustión incontrolada.
    • Obliga a su entrega a un gestor autorizado.
    • Obliga a almacenar el aceite usado en condiciones satisfactorias evitando las mezclas.
    • Obliga a disponer de instalaciones que permitan la conservación de los aceites usados hasta su recogida y gestión, y que sean accesibles a los vehículos encargados de efectuar tal recogida.
    • No sólo las empresas o autónomos están obligados a lo anterior, sino también las personas físicas en su actividad de consumo, especialmente los usuarios de vehículos.

La normativa reguladora establece un régimen sancionador que dependiendo de la infracción puede conllevar multas de hasta 1.200.000 euros.