El marco legal básico de las autorizaciones ambientales integradas viene definido por la Directiva 96/61/CE, del Consejo de 24 de septiembre de 1996 relativa a la prevención y al control integrados de la contaminación, y por la Ley 16/2002, de 1 de julio, de prevención y control integrados de la contaminación, que incorpora dicha normativa al ordenamiento jurídico español y establece un nuevo enfoque en la protección del medio ambiente a través de la creación de un permiso único, de la definición de las mejores técnicas disponibles y los valores límite de emisión y de la potenciación de la transparencia informativa.