El índice de precios de consumo (IPC) mide la evolución en el tiempo del nivel de precios de los bienes y servicios de consumo adquiridos por la población que reside en viviendas familiares en España. Se considera gasto de consumo el flujo monetario realmente pagado por la adquisición de bienes y servicios, quedan excluidos los gastos que se pueden considerar de inversión, como por ejemplo la adquisición de vivienda en propiedad.

Los gastos de consumo se han clasificado de acuerdo con la nomenclatura internacional ECOICOP, armonizada por la Unión Europea. Los artículos de consumo se eligen de forma que ofrezcan garantías de permanencia en el mercado y que sean consumidos habitualmente por la población.

La continua adaptación del IPC a los cambios en el comportamiento de los consumidores incluye también la revisión permanente de su estructura de ponderaciones. Cada año se actualiza el peso o importancia de los grandes agregados que componen este indicador, lo que mantiene la actualidad del mismo.

La estructura de ponderaciones de la base 2016 se ha elaborado, principalmente, a partir de la Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF) que proporciona información detallada sobre la estructura de consumo de los hogares.

Además de la revisión anual de las ponderaciones para los grandes agregados, cada cinco años se actualiza la estructura completa para todos los niveles de desagregación.

Fuente: Instituto Nacional de Estadística
Frecuencia: mensual

Datos desde 2002



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