La acreditación de competencias profesionales
y la acreditación de competencias básicas
son dos procedimientos que permiten reconocer oficialmente los conocimientos, habilidades y capacidades que una persona ha adquirido a lo largo de su vida, tanto a través de la experiencia laboral como de la formación no formal o informal. Con estos procedimientos se contribuye a mejorar la empleabilidad, favorecer la movilidad laboral y promover el desarrollo profesional.
La acreditación de competencias básicas resulta clave para el acceso a nuevas oportunidades formativas y laborales, especialmente en un entorno cada vez más exigente y cambiante. A través de sistemas de evaluación rigurosos y orientados a la práctica profesional, la acreditación se convierte en una herramienta estratégica para personas trabajadoras, empresas e instituciones, impulsando la cualificación de la población y fortaleciendo la competitividad del tejido productivo.
Itinerarios formativos para población activa.