7 de febrero de 2014

La Consejería de Obras Públicas, Política Local y Territorial destinará 147.155 euros para financiar el servicio de conservación, mantenimiento, reparación y reposición de las señales de tráfico luminosas, así como las instalaciones fotovoltaicas que se precisan para garantizar el suministro de electricidad e incrementar la seguridad vial en las travesías de la red autonómica de carreteras durante 2014 y 2015.

Este suministro, cuya licitación se publicará en los próximos días en el Boletín Oficial de La Rioja, forma parte del programa de la Dirección General de Obras Públicas y Transportes para la conservación y el mantenimiento en buen estado de las carreteras regionales.

En este capítulo se incluyen, además, la renovación de señales de tráfico y marcas viales, la colocación de barreras de seguridad, la reparación de baches en la calzada y el asfaltado de algunos tramos, entre otras actuaciones. La inversión en estas tareas supera la cifra de 2 millones de euros y se contempla dentro del presupuesto de 25,4 millones de euros que la Consejería de Obras Públicas destinará en 2014 a la mejora de las carreteras regionales, que se extienden a lo largo de más de 1.400 kilómetros.

El acondicionamiento de las travesías es una de las actuaciones prioritarias para la Consejería de Obras Públicas desde hace años. Estos tramos de las carreteras regionales que atraviesan el casco urbano de los municipios riojanos precisan especial atención para evitar los accidentes de tráfico, ya que son zonas muy transitadas por los vecinos. En 2014 está prevista una inversión de 3,8 millones de euros para terminar las obras en las travesías de Alberite, Alfaro, Arnedo, Bobadilla, Cárdenas, Cirueña, Navarrete y Rincón de Soto y empezar en las correspondientes a Cuzcurrita, Rodezno, San Vicente de la Sonsierra y Tormantos.

Las señales luminosas contribuyen de manera especial a indicar al conductor la necesidad de reducir la velocidad en estos tramos y les advierte de la proximidad de centros escolares o la cercanía de pasos de peatones elevados. Su principal ventaja estriba en que anticipa al conductor un posible peligro y le proporciona un tiempo extra para poder reaccionar y evitarlo.