12 de julio de 2002

El Gobierno de La Rioja ha aprobado hoy el Decreto que fija los procedimientos reguladores de las autorizaciones administrativas para la explotación de videojuegos o programas informáticos en ordenadores personales. La norma, que es pionera en plantear un itinerario completo de las autorizaciones y homologaciones de cada actividad y producto, dedica una especial atención a la protección de la infancia, la juventud y los derechos constitucionales, e introduce aspectos de autorregulación acordados por el propio sector de operadores y distribuidores, con la consiguiente salvaguarda también de los derechos de la propiedad intelectual.

El Decreto señala que "la explotación lucrativa de estos juegos se considerará explotación de máquinas recreativas o de tipo ‘A', sin que puedan conceder ningún tipo de premio en metálico, en especie o en forma de puntos canjeables, ni incluir ninguna clase de apuesta".

A partir de ese planteamiento, el Decreto establece los requisitos administrativos de inscripción y homologación que deberán seguir las operadoras para poder realizar esta actividad, que son: la inscripción de empresas en el Registro General de Juego de La Rioja, la homologación e inscripción de videojuegos o programas informáticos, la homologación de redes informáticas, la inscripción de los establecimientos y la autorización de explotación de videojuegos o programas informáticos.

De entrada, tanto las empresas operadoras que desarrollen su actividad en La Rioja como las personas físicas o jurídicas dedicadas a la fabricación, importación, comercialización o distribución de videojuegos y programas que quieran homologarlos, deberán figurar inscritas en la sección correspondiente del Registro General del Juego de La Rioja.

Otro requisito para la explotación de videojuegos o programas será la previa homologación de estos productos y la inscripción del correspondiente material de juego en la Sección de Modelos y Material de Juego del Registro General del Juego de La Rioja. La solicitud de homologación e inscripción podrá formularla la empresa fabricante, la importadora, la distribuidora o la operadora, y deberá incluir dos fotografías de la carátula del videojuego, el nombre del solicitante y su número de Registro.

A este respecto, el Decreto destaca que "no podrá homologarse el material cuya utilización implique el uso de imágenes, mensajes u objetos que puedan perjudicar la formación de la infancia y de la juventud, que vulneren los derechos y libertades fundamentales reconocidos por la Constitución y el ordenamiento jurídico, así como aquellos que inciten a la violencia y a actividades delictivas, a cualquier forma de discriminación y, en especial, las que contengan elementos racistas, sexistas y pornográficos".

De hecho, otro requisito que se exige para homologar el producto es una certificación de la empresa solicitante de que no está incluido en uno de los supuestos mencionados; requisito que no será necesario si la carátula del videojuego contiene de forma clara y visible el sello de calificación por edades establecido en el "Código de autorregulación sobre el etiquetado y publicidad de los productos de software de entretenimiento", por el cual se identifica con claridad la edad de los usuarios autorizados.

Además de la denominación comercial del juego, la certificación de inscripción especificará los datos de la empresa, su clasificación en función de la edad a partir de la cual no es recomendable: si es apto para todos los públicos (primera), o no recomendado para menores de 13 años (segunda), de 16 años (tercera) o de 18 años (cuarta categoría). Dicha certificación tendrá, en principio, carácter indefinido, salvo que se constate con posterioridad que el contenido del juego no se ajusta fielmente a la documentación presentada, lo cual podrá provocar su cancelación.

Por otra parte, los establecimientos que pretendan explotar videojuegos o programas informáticos mediante su instalación en ordenadores personales a través de una red de área local deberán obtener la previa homologación de red, que no se concederá si el servidor se encuentra fuera de La Rioja. Para su homologación deberá acreditar la existencia de medidas para asegurar que ningún usuario pueda utilizar juegos no autorizados para su edad, aspecto que será inspeccionado por técnicos informáticos designados por la Dirección General de Tributos.

Además, los titulares de los establecimientos que pretendan instalar este tipo de máquinas dentro de su recinto deberán solicitar previamente su inscripción en la Sección de Establecimientos del Registro General del Juego de La Rioja.

Esta explotación podrá realizarse, de acuerdo con el aforo de máquinas permitido para cada local en el Reglamento de Máquinas de Juego de La Rioja, en salones recreativos y de juego, salas de bingo y casinos de juego, locales habilitados al efecto en centros hoteleros, campings, centros de ocio, parques o recintos feriales, en locales públicos destinados a actividades de hostelería y recreativas, y en la zona de bar de bares-restaurantes, siempre que ambas actividades estén diferenciadas.

Pero se concreta que "la explotación de videojuegos o programas informáticos mediante su instalación en un número de ordenadores personales superior al establecido para los establecimientos de hostelería requerirá la obtención previa de la autorización de funcionamiento de salones recreativos o de tipo ‘A'".

Por último, todos los ordenadores que vayan a destinarse a la explotación de videojuegos y programas informáticos deberán estar provistos de su correspondiente autorización de explotación. Para solicitarlo, se ha de adjuntar el certificado de fabricación o factura de compra, declaración ‘CE' de seguridad industrial y el documento de ingreso de la tasa por actuaciones administrativas en materia de juego. El tiempo de uso o de juego se podrá determinar a través de monederos o mediante pago anticipado del usuario. En cuanto al cómputo de máquinas, cada ordenador se contabilizará como una máquina recreativa o de tipo ‘A'.

Además del régimen de autorizaciones, el Decreto regula varios aspectos sobre la instalación de los ordenadores personales. En términos generales, establece la necesidad de compartimentar en zonas las salas en función de las cuatro categorías de edad mencionadas, salvo que dispongan de una red que permita discriminar los programas a los que tiene acceso cada usuario, en cuyo caso sólo será necesario que permanezcan en una sala separada los de la cuarta categoría. El horario de funcionamiento de las máquinas de juego será el autorizado para dichos locales.

Por último, aquellos salones que ofrezcan servicios de juego exclusivamente mediante videojuegos o programas informáticos instalados en ordenadores personales deberán situar en la fachada un rótulo que, junto con la expresión "salón recreativo" o "salón de juego", incluyan la palabra "cibercentro". Estos establecimientos podrán ofrecer otros servicios telemáticos, siempre que acrediten la instalación de un dispositivo informático de control y restricción de acceso a la red (firewall), en relación con la prohibición de exhibición de contenidos que pudieran vulnerar la Ley 4/1998, del Menor.