25 de abril de 2014

El Gobierno regional ha acordado remitir al Parlamento riojano, para su aprobación, el III Plan Director de Cooperación de La Rioja, que tiene carácter cuatrienal (2014-2018) y establece las líneas generales y las directrices básicas, señalando objetivos, prioridades, recursos presupuestarios orientativos de la actuación de la cooperación riojana en este periodo.

El III Plan Director de la Cooperación Riojana nace en un contexto radicalmente distinto al anterior como consecuencia de la crisis económica y, por ello, su objetivo es establecer un marco realista pero ambicioso que permita a los agentes de cooperación riojanos realizar los cambios necesarios para adaptar el sector a las nuevas realidades.

En este sentido, el documento es el resultado de un completo análisis del sistema de cooperación riojano, la situación actual y de su engranaje en el cada día más complejo sistema nacional e internacional en esta materia, y ahonda en algunos de los objetivos y compromisos del II Plan Director, como la generación de un desarrollo humano, social y económico autónomo y sostenible, y el fomento de la concienciación de la sociedad riojana para incrementar su participación.

El III Plan Director de la Cooperación para el Desarrollo de La Rioja, que se estructura en siete capítulos, tiene en cuenta las líneas establecidas en el IV Plan Director de la Cooperación española y aboga por la coordinación y la complementariedad. Esta apuesta por el trabajo en equipo está presente en todo el documento, con el convencimiento de que la dispersión resta recursos y el trabajo conjunto permite lograr grandes avances para mejorar la vida de muchas personas.

El primer capítulo realiza un recorrido por las importantes transformaciones de la sociedad y la agenda internacional del desarrollo, marcada por la finalización del periodo iniciado con la Declaración el Milenio en el año 2000, y enmarca la cooperación riojana en los compromisos asumidos por nuestro país en distintos foros internacionales.

En el segundo capítulo se lleva a cabo un análisis del sistema de la cooperación riojano y sus agentes para identificar los puntos fuertes sobre los que se puede fundamentar el compromiso renovado de la cooperación.

La definición de líneas estratégicas y enfoques prioritarios constituye el núcleo central del plan en su tercer capítulo. No son estrictamente ejes transversales que deban estar presentes en todas las actuaciones, pero sí deben inspirar todas las acciones de la cooperación riojana, estableciendo nuestro marco de trabajo. Dichas líneas son las siguientes:

  • Consolidar la democracia y el estado de derecho.
  • Reducir las desigualdades y la vulnerabilidad a la pobreza extrema y a las crisis.
  • Promover oportunidades económicas para los más pobres.
  • Fomentar sistemas de cohesión social, enfatizando los servicios sociales básicos.
  • Promover los derechos de las mujeres y la igualdad de género.
  • Mejorar la provisión de Bienes Públicos Globales y Regionales.
  • Responder a las crisis humanitarias con calidad.
  • Contribuir a una ciudadanía comprometida con el desarrollo.

Los capítulos cuarto y quinto tratan de concretar en qué aspectos puede aportar La Rioja mayores ventajas en cooperación al desarrollo, identificando sectores con valor diferencial y países y áreas prioritarias porque el concepto mundialista de cooperación ha derivado en una cooperación dispersa, en la que es más difícil establecer redes y sinergias que mejoren la eficacia.

En este sentido, los países prioritarios para acciones de cooperación son; Bolivia, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Perú, República Dominicana, Mauritania, Senegal y la población saharaui.

Del mismo modo, señalan que la cooperación riojana debe ser capaz de atraer talento, conocimiento e ilusión y ponerlo al servicio de sus objetivos de desarrollo porque se considera que debe avanzarse hacia una concepción cualitativa, y no solo cuantitativa, del sistema de cooperación al desarrollo.

Por ello, la apuesta por la formación está presente en todo el documento y en el sexto capítulo se plantea el sistema de agentes de la cooperación riojana como un instrumento vivo y en constante movimiento. Analiza las ventajas de cada agente tradicional y ofrece pistas para involucrar a nuevos agentes, además resaltar las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías y la colaboración con entidades de ámbito nacional o internacional.

El séptimo capítulo destaca la importancia de la comunicación pública y la transparencia para conectar con los ciudadanos y establecer un marco presupuestario indicativo.

Por último, contiene un anexo con un cuadro de resultados en el que se concretarán compromisos explícitos, acciones a llevar a cabo e indicadores y responsabilidades que asumen los agentes del sistema de cooperación riojano en el desarrollo del plan.