21 de diciembre de 2001

El Gobierno de La Rioja ha aprobado el Decreto que regula la Producción Integrada en productos agrarios, una agricultura que se sitúa entre la convencional y la ecológica. Con este tipo de agricultura se obtienen productos de elevada calidad mediante el uso de tecnologías y métodos respetuosos con el entorno. Para ello, deben utilizarse unas buenas prácticas agrarias y equilibrar el empleo de métodos biológicos, químicos y técnicos. De este modo, se mantienen o incrementan las rentas de los agricultores, aumenta la protección del mdio abiente y se atienden las demandas sociales de calidad y seguridad alimentaria. Los alimentos obtenidos en La Rioja con este tipo de producción se distinguirán mediante un logotipo en el que aparecerá una margarita sobre la letra griega "PI".

El Decreto se divide en dos partes diferenciadas. La primera, que consta de 15 artículos y dos disposiciones finales, define la producción integrada, el objeto y el ámbito de aplicación, y establece el órgano competente en Producción Integrada y sus funciones, los requisitos para ser productor y elaborador, el uso de la marca de garantía y las entidades de control. La segunda es un anexo que recoge consideraciones generales de la Producción Integrada.

Esta nueva norma reconoce el papel de las actuales Agrupaciones de Tratamientos Integrados (ATRIAS), que son colectivos de agricultores que se agrupan para aplicar tratamientos fitosanitarios contra los parásitos en los cultivos. Para ampliar y completar la labor de estos colectivos, y como instrumento para aplicar el Decreto, se crean las Agrupaciones de Producción Integrada en Agricultura (APRIAS), que deberán contar, al menos, con cinco agricultores y disponer de asesoramiento técnico para obtener alimentos de Producción Integrada con el fin de ser comercializados.

Estas agrupaciones se encargarán del autocontrol de la producción y, para ello, diseñarán los programas de calidad, planificarán las campañas, llevarán los cuadernos de explotación y formarán a los productores y elaboradores en materia de Producción Integrada, entre otras funciones.

Además de este autocontrol, se realizará un control externo, bien por parte del Instituto de Calidad Agroalimentaria, bien por parte de entidades privadas reconocidas por resolución de la Consejería de Agricultura que cumplan la norma EN 45011. Junto al control, la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, a través del Instituto de Calidad Agroalimentaria, realizará las funciones de investigación y de experimentación de la Producción Integrada y se encargará de la promoción y de la defensa de la marca.

Asimismo, el Decreto contempla la creación un registro de productores -en el que se inscribirán los agricultores y las APRIAS- y otro de elaboradores autorizados a usar el distintivo de calidad.

En cuanto a las consideraciones generales de la Producción Integrada, el anexo especifica las prácticas obligatorias, recomendadas y prohibidas relativas a la preparación del terreno, la siembra o la plantación; la fertilización, las operaciones culturales, la poda, el riego, el control integrado de plagas y enfermedades, y otros aspectos relacionados con la maquinaria, la recolección, los tratamientos posteriores a la recolección, la conservación de los alimentos, las condiciones de las instalaciones hortícolas, el almacenamiento, la elaboración y el envasado, y la comercialización.

Todos estas cuestiones se desarrollarán mediante normas técnicas específicas para cada producto, que serán elaboradas por un Comité Técnico Asesor nombrado por la Consejería. Los primeros productos que contarán con normas específicas serán la coliflor y el bróculi, los frutales de hueso, los frutales de pepita, el champiñón, la alcachofa y el pimiento.

El Decreto, que será desarrollado por cuatro órdenes -uso de la marca de garantía, procedimiento de inscripción en los registros, procedimiento para conceder autorizaciones para usar la marca, y sistema de control y certificación-, ha sido consultado con ocho sociedades agrarias de transformación, con siete cooperativas y con las tres Organizaciones Profesionales Agrarias.

Hasta el momento, las Comunidades Autónomas que han regulado la producción integrada son, además de La Rioja, Castilla y León, Navarra, Murcia, Comunidad Valenciana, Extremadura, Cataluña y Andalucía.