8 de febrero de 2013

El Gobierno de La Rioja ha presentado hoy el informe anual que detalla las actuaciones de la Consejería de Salud y Servicios Sociales para la promoción y defensa de los derechos del menor durante 2011, que comprende el desarrollo de políticas públicas que promueven el conocimiento y respeto de los derechos del menor en todos los ámbitos. Además, supone la puesta en marcha de diferentes programas y recursos ante situaciones de desprotección social de los menores.

En cuanto a la promoción y defensa de los derechos, se han desarrollado en La Rioja diferentes actividades para asegurar que los menores conozcan sus derechos, se responsabilicen de ellos y sean protagonistas de los mismos. Una muestra de ello han sido las diversas actividades realizadas con motivo del Día Internacional de la Infancia dirigida a los Centros Educativos y en las que han participado más de 6.000 alumnos.

Por otro lado, hay que destacar el servicio del Teléfono del Menor que les facilita, en situaciones de riesgo y desamparo, el acceso a la información de manera personalizada, clara, inmediata y confidencial. Se han recogido 3.351 llamadas, de las cuales 3.253 fueron de orientación general y 98 de atención especial, que exigen valoración psicológica y en caso necesario conllevan la derivación al equipo multidisciplinar psicológico, social y jurídico.

Además, la Consejería de Salud y Servicios Sociales ha recibido en 2011 dos denuncias de posible amenaza o vulneración de derechos de menores, que han sido derivados al organismo competente para su investigación y posterior resolución.En lo referente a las actuaciones puestas en marcha ante situaciones de desprotección social de los menores, hay que destacar el Programa de detección, notificación y registro de casos de maltrato infantil, vigente desde 2004, y que pretende facilitar la detención precoz de posibles situaciones de desprotección, así como la formación de los profesionales que atienden a dichos menores. En este caso, se han recibido 529 notificaciones de diferentes ámbitos de actuación.

En cuanto al Servicio de Orientación y Mediación Familiar, su objetivo es dotar a las familias de las habilidades y técnicas apropiadas para mejorar sus relaciones de modo que sean capaces de encontrar soluciones no violentas a sus conflictos y en 2011 recibió 350 consultas que supusieron 35 actuaciones de medición y 117 de orientación familiar.

Otro de los programas desarrollados es APOYAMÉ, que está dirigido a la atención integral a menores expuestos a violencia de género como víctimas directas de la misma o indirectas porque presencian la violencia entre sus padres o porque viven en un entorno donde las relaciones violentas y el abuso de poder es parte de las relaciones afectivas y personales, internalizando un modelo negativo de relación que daña su desarrollo. Desde el inicio de este programa, en febrero de 2011, se ha actuado con 42 menores.

En el programa de Buenos Tratos, dirigido al alumnado desde 3º de infantil a 6º de primaria para desarrollar todas sus capacidades, potenciar su autoestima, participaron 9.946 alumnos en el curso escolar 2011-2012.

Además, existen un conjunto de actuaciones llevadas a cabo por la Consejería de Salud y Servicios Sociales, con la finalidad de promover el desarrollo integral de los menores, garantizar sus derechos, proporcionarles la asistencia moral o material de la que carezcan en su medio familiar y, en su caso, procurar su reeducación y reintegración social.

Cuando se tiene conocimiento de la existencia de una situación de riesgo o desamparo de un menor es necesario poner en marcha un expediente de protección que será notificado a los progenitores, tutores o guardares del menor. Durante dicho procedimiento se realiza un estudio pormenorizado de la situación del menor y su entorno familiar, en las condiciones menos perturbadoras para el menor y respetando todos sus derechos. En 2011 se han iniciado 62 nuevos expedientes que han afectado a 118 menores.

En este sentido, se declarará al menor en situación de riesgo cuando se vea afectado por cualquier circunstancia que perjudique su desarrollo personal familiar o social y, que permita razonablemente temer que en el futuro pueda darse una situación de desamparo o de inadaptación. El número de menores declarados en situación de riesgo en 2011 ha sido de 93.

Por su parte, un menor podrá declararse en situación de desamparo ante un abandono familiar, por recibir malos tratos físicos o psíquicos, por trastorno mental grave de quienes ostenten la patria potestad o tutela, por alcoholismo o drogadicción habitual en las personas que integran la unidad familiar, por abusos sexuales y, por último, por inducción al menor a la mendicidad, la delincuencia o la prostitución. Durante 2011 han sido 54 los menores declarados en desamparo.

En los casos antes mencionados, es la comunidad autónoma la que asume la guarda de los menores mediante el Acogimiento Familiar, Acogimiento Residencial o Adopción. El primer supuesto procura la integración del menor en un núcleo familiar estable y adecuado a sus necesidades para ofrecerle atención en un marco de convivencia, bien sea con carácter temporal, permanente o como paso previo a la Adopción. Los menores en acogimiento familiar en 2011 han sido 35.

El Acogimiento Residencial supone el ingreso de un menor en un centro residencial de titularidad de la comunidad autónoma, o de una institución pública o privada colaboradora, con la finalidad de que el menor reciba atención, educación y formación adecuada. Los menores atendidos en este régimen de alojamiento durante el 2011 han sido 151, de ellos 101 en centros propios.

En el caso de la adopción, tanto nacional como internacional, la comunidad autónoma se encarga de la recepción y tramitación de solicitudes, la declaración de idoneidad de los solicitantes, la selección de adoptantes y la propuesta de adopción ante la Autoridad Judicial competente. A lo largo de 2011 se han recibido 51 solicitudes de adopción nacional y 46 de adopción internacional.

En ambos casos, para admitir una solicitud de adopción, los solicitantes deben completar un proceso de formación sobre las responsabilidades parentales, el contenido e implicación de la adopción y sus peculiaridades frente a la paternidad biológica. Este curso ha sido ofrecido por la Consejería de Salud y Servicios Sociales de forma gratuita a 52 familias en 2011.

Por último, se llevan a cabo actuaciones de seguimiento de la adaptación del menor a la nueva familia para conocer su estado, comprobar que los adoptantes atienden adecuadamente sus necesidades básicas y detectar en su caso cualquier indicio de desprotección que eventualmente pudiera ocurrir.