15 de enero de 2016

El Gobierno de La Rioja ha presentado hoy el informe anual que detalla las actuaciones que se llevaron a cabo durante 2014 para la promoción y defensa de los derechos del menor. Este informe comprende las políticas públicas que promueven el conocimiento y respeto de los derechos del menor en todos los ámbitos y, además, supone la puesta en marcha de diferentes programas y recursos ante situaciones de desprotección social de los menores.

En primer lugar, en cuanto a la promoción y defensa de los derechos, se promovieron en La Rioja diferentes actividades para propiciar el conocimiento, la divulgación, el respeto y el efectivo ejercicio de los derechos de los menores. En este punto destaca el servicio del Teléfono del Menor que facilita al menor en situación de riesgo y desamparo el acceso a la información de manera personalizada, inmediata y confidencial. En 2014 el teléfono recibió 22.638 llamadas, de las cuales 22.530 fueron de orientación general y 108 de orientación especial.

En lo referente a las actuaciones puestas en marcha ante situaciones de desprotección social de los menores, hay que destacar las políticas de prevención, como el programa de detección, notificación y registro de casos de maltrato infantil, que pretende facilitar la detención precoz de posibles situaciones de desprotección, así como la formación de los profesionales que atienden a dichos menores. En este caso, se recibieron 65 notificaciones de diferentes ámbitos de actuación.

En cuanto al Servicio de Orientación y Mediación Familiar, el objetivo es dotar a las familias de las habilidades y técnicas apropiadas para mejorar sus relaciones para encontrar soluciones no violentas a sus conflictos. En 2014 se recibieron 369 consultas. Otro de los programas promovidos es Apóyame dirigido a la atención integral a menores expuestos a violencia de género como víctimas directas o indirectas porque presencian la violencia entre sus padres o porque viven en un entorno donde las relaciones violentas y el abuso de poder es parte de las relaciones afectivas y personales. Desde el inicio de este programa en 2011 se ha trabajado con 56 menores. Además, en el programa de Buenos Tratos, dirigido a alumnos de 3º de Infantil a 6º de Primaria para fomentar en los más jóvenes valores de igualdad como base de la sociedad y el respeto a la dignidad de las mujeres para prevenir situaciones de violencia, participaron 14.892 alumnos en el curso escolar 2014-2015.

Por otro lado, existe un conjunto de actuaciones con la finalidad de promover el desarrollo integral de los menores, garantizar sus derechos, proporcionarles la asistencia moral o material de la que carezcan en su medio familiar y, en su caso, procurar su reeducación y reintegración social. En este sentido, cuando se tiene conocimiento de la existencia de una situación de riesgo o desamparo de un menor es necesario poner en marcha un expediente de protección que será notificado a los progenitores, tutores o guardares del menor. Durante dicho procedimiento se realiza un estudio pormenorizado de la situación del menor y su entorno familiar, en las condiciones menos perturbadoras para el menor y respetando todos sus derechos. En 2014 se iniciaron 79 nuevos expedientes que afectaron a 142 menores.

Se declarará al menor en situación de riesgo cuando se vea afectado por cualquier circunstancia que perjudique su desarrollo personal familiar o social y, que permita razonablemente temer que en el futuro pueda darse una situación de desamparo o de inadaptación. El número de menores declarados en situación de riesgo en 2014 ha sido de 348. Por su parte, un menor podrá declararse en situación de desamparo siempre que carezca de la necesaria asistencia moral o material. Durante 2014 han sido 43 los menores declarados en desamparo.

En estos casos es la comunidad autónoma la que asume la guarda de los menores mediante el Acogimiento Familiar y Acogimiento Residencial. El primer supuesto procura la integración del menor en un núcleo familiar estable y adecuado a sus necesidades para ofrecerle atención en un marco de convivencia, bien sea con carácter temporal, permanente o como paso previo a la adopción. Los menores en acogimiento familiar vigentes en 2014 fueron 46. El acogimiento residencial supone el ingreso de un menor en un centro residencial de titularidad de la comunidad autónoma, o de una institución pública o privada colaboradora, con la finalidad de que el menor reciba atención, educación y formación adecuada. Los menores atendidos en este régimen de acogimiento durante el 2014 han sido 77.

Por último, el informe también detalla la adopción, tanto nacional como internacional, en la que la Comunidad Autónoma se encarga de la recepción y tramitación de solicitudes, la declaración de idoneidad de los solicitantes, la selección de adoptantes y la propuesta de adopción ante la Autoridad Judicial competente. En concreto, para admitir una solicitud de adopción, los solicitantes deben completar un proceso de formación sobre las responsabilidades parentales, el contenido e implicación de la adopción y sus peculiaridades frente a la paternidad biológica. Este curso fue ofrecido de forma gratuita a 52 familias en 2014. A este respecto hay que destacar que se llevan a cabo actuaciones de seguimiento de la adaptación del menor a la nueva familia para conocer su estado, comprobar que los adoptantes atienden adecuadamente sus necesidades básicas y detectar en su caso cualquier indicio de desprotección que eventualmente pudiera ocurrir.