2 de enero de 2015

El Gobierno de La Rioja, a través de la Consejería de Educación, Cultura y Turismo, ha incoado el expediente para la declaración de Bien de Interés Cultural, en la categoría de Vía Cultural, el Camino Jacobeo del Ebro a su paso por La Rioja.

Se trata de una vía de peregrinación que parte desde Tortosa y que se sirve del curso del Ebro y de antiguas vías romanas para marcar su recorrido. Es una vía de peregrinación que se ha mantenido durante siglos y que, tras pasar por Zaragoza y Tudela, se adentra en La Rioja por Alfaro y Calahorra.

En la región, discurre por las poblaciones de Alfaro, Rincón de Soto, término de Aldeanueva de Ebro, Calahorra, Murillo de Calahorra, término municipal de Ausejo, Alcanadre, Arrúbal, Agoncillo, Varea y Logroño, donde enlaza con la vía principal.

Esta ruta, muy relacionada con las rutas marítimas del Mediterráneo y con otras rutas procedentes de Alemania y Francia, fue también la del propio río por ser su curso fluvial navegable, vigente por lo menos durante toda la Edad Media, como han documentado diferentes historiadores.

Una vez incoado el expediente, Cultura notificará al Ministerio de Cultura la tramitación para que sea anotado en el Registro General de Bienes de Interés Cultural y continuará el procedimiento para conseguir la denominación, a través de la Dirección General de Cultura de la Consejería de Educación, Cultura y Turismo.

Además, el Gobierno de La Rioja notificará la incoación del expediente a los propietarios, poseedores y titulares de derechos reales sobre el bien y a los Ayuntamientos de las localidades por las que circula.

Cuando se consiga la declaración, el bien gozará de la mayor protección posible, ya que ante cualquier intervención en el bien o su entorno, será necesario contar con una autorización expresa de la Consejería de Educación, Cultura y Turismo, previo informe del Consejo Superior del Patrimonio Cultural, Histórico y Artístico de La Rioja. En este caso, se delimita una banda o franja de protección del bien a ambos lados del eje del camino de 30 metros en el ámbito rural y de 15 en los núcleos urbanos.

Entre los bienes inmuebles que quedarán vinculados a la declaración, destacan por ejemplo, la iglesia colegiata de San Miguel (Declarado BIC), el Palacio Abacial, el ninfeo romano y la ermita de San Roque de Alfaro; la iglesia de San Miguel de Rincón de Soto; el santuario de la Virgen del Carmen, el Crucero Humilladero, la catedral de Santa María, el Palacio episcopal, el rollo jurisdiccional y varias iglesias de Calahorra; la iglesia de Santa María de La Asunción y la ermita de Nuestra Señora de Aradón de Alcanadre; la iglesia del Salvador de Arrúbal; el castillo de Aguas Mansas y la iglesia de Nuestra Señora la Blanca de Agoncillo; la iglesia de San Cosme y San Damián de Varea.

El Camino Jacobeo del Ebro

El recorrido exacto que los peregrinos pudieron hacer en otros siglos no se conoce pero los testimonios de libros de viajes o guías, fuentes cartográficas, etc. se refieren a itinerarios en los que mencionan algunas de las poblaciones riojana ya mencionadas y también alguna aldea ya desaparecida.

Dependiendo de las épocas, el camino que tomaban los peregrinos estaría en relación con el antiguo trazado de las vías romanas y con los caminos reales, siendo una ruta frecuentada no sólo por la peregrinación sino por todo tipo de transeúntes. Por las fuentes se sabe que hubo un movimiento peregrinatorio que no solo provenía de Aradón (antiguo pueblo situado a 7 km de Alcanadre, hoy desparecido), sino que también se originaba en la propia ciudad episcopal de Calahorra (vinculada desde antiguo a la peregrinación a través del culto a San Emeterio y San Celedonio), ciudad en la que se constata el mayor número de testimonios escritos sobre el interés religioso que suscitaba la visita a la tumba de Santiago, especialmente a través de mandas testamentarias y de distintas normas eclesiales.

Otros factores relacionados con el camino son de carácter estructural y asistencial. Calahorra es la ciudad más importante en este itinerario, con gran número de hospitales y órdenes religiosas que pudieron tener su papel en la asistencia a peregrinos, y también Alfaro manifestaba un desarrollo importante de infraestructuras. Por otra parte, en Alcanadre en la Edad Media se fundó una encomienda de la Orden del Temple que tenía entre sus objetivos la protección de peregrinos. Hay que destacar que en Aradón, también perteneciente a la Orden desde 1156, se dejaron sentir las corrientes artísticas del románico con influencias de Aragón y de otras zonas, consecuencia de la importancia del Camino como transmisor de ideas y de cultura. Otros aspectos que dan cuerpo a la existencia y mantenimiento del Camino son de carácter devocional, legendario y también puramente material (Voto de Santiago cuya escritura se hizo en Calahorra), iconográfico y artístico a través de manifestaciones monumentales bajo la advocación del Apóstol o en relación con él.