13 de septiembre de 2013

El Gobierno de La Rioja ha aprobado, en su habitual reunión semanal de Consejo, destinar 375.888 euros a la rehabilitación interior de las Cuevas de la Paz y la Viña en Ortigosa de Cameros.

El consejero de Educación, Cultura y Turismo, Gonzalo Capellán, suscribirá próximamente un convenio de colaboración con el alcalde de Ortigosa de Cameros, Elías Cabrera, mediante el que se regulará la aportación del Ejecutivo regional. Además, el Ayuntamiento de Ortigosa destinará 6.000 euros a los trabajos de rehabilitación. Esta actuación, que se incluirá en el Programa de Desarrollo Rural Sostenible, se enmarca dentro del compromiso que mantiene el Gobierno de La Rioja por conservar los elementos clave de la Comunidad y fomentar el turismo, mediante la elaboración y ejecución de estrategias dirigidas a la mejora de la calidad de la oferta turística.

Además, la dotación de infraestructuras de interés turístico constituye un mecanismo imprescindible para fortalecer y mejorar el patrimonio turístico de este genuino enclave riojano.

El sector turístico como actividad económica está alcanzando un desarrollo innegable que, además, supone un elemento de dinamización social y económica, así como un elemento clave para el turismo y la cultura rural, ya que proporciona riqueza y puestos de trabajo.

Los terrenos en los que se encuentran las cavidades tienen entre 225 y 65 millones de años (Era Secundaria) y están constituidos por materiales carbonatados con un 85% de calizas del Jurásico medio. Ambas cavidades se explotan turísticamente desde mediados del siglo XX y reciben unos 17.000 visitantes al año, lo que da una idea del importante reclamo turístico que supone para la región.

La Gruta de la Paz tiene dos bocas, una de acceso y otra de salida, por lo que el recorrido, de 218 metros, es en un solo sentido. El itinerario es sinuoso y en este momento hay zonas resbaladizas y estrechas que se mejorarán con la intervención hoy aprobada.

La Gruta de la Viña cuenta con una única entrada, por lo que el recorrido, de 112 metros, es de ida y vuelta. En esta cavidad los suelos presentan tramos inclinados y resbaladizos que se mejorarán gracias a los trabajos de rehabilitación.

Los trabajos de rehabilitación irán encaminados a mejorar la seguridad de los visitantes y las instalaciones eléctricas, con el objetivo de que no se deterioren las grutas. Además, dada la gran vulnerabilidad del medio natural donde se efectuarán las obras, se trabajará con el objetivo de que dicha intervención tenga el mínimo impacto sobre el medio.