26 de junio de 2015

El Gobierno de La Rioja ha aprobado hoy en su reunión semanal de Consejo el Decreto que regula el nuevo currículo de Bachillerato, que entrará en funcionamiento a partir del próximo curso y con el que la comunidad adapta la normativa regional a la LOMCE.

Este currículo integra los objetivos marcados para esta etapa educativa, las competencias, capacidades y conocimientos que deberán adquirir los alumnos, la metodología didáctica que deberán seguir los centros y los docentes, los estándares y resultados de aprendizaje evaluables y los criterios para la evaluación del grado de adquisición de las competencias marcadas para esta etapa.

Para su configuración y aprobación, el Gobierno de La Rioja a través de la Consejería de Educación ha establecido un diálogo tanto con las asociaciones de directores de centros educativos como con las asociaciones de profesionales docentes de gran parte de las especialidades, e incluso con colegios profesionales cuando ha sido pertinente.

Del mismo modo, hay que destacar que el currículo de Bachillerato aprobado hoy para La Rioja da continuidad al currículo básico de aquellas asignaturas que se imparten a lo largo de las tres etapas educativas y abunda en la necesidad de apostar por contenidos y métodos de enseñanza que potencien el aprendizaje por competencias, frente a criterios tradicionales que priman exclusivamente la memorización.

Para ello se ha apostado por reforzar las competencias en comunicación lingüística y matemáticas, las competencias básicas en ciencia y tecnología, la competencia digital, la máxima aprender a aprender, las competencias social y cívica, el sentido de la iniciativa y espíritu emprendedor, y la conciencia y expresiones culturales.

En el bloque de materias comunes se ha buscado proporcionar una formación y unos conocimientos generales y comunes, así como aumentar su madurez intelectual y humana y profundizar en aspectos de carácter transversal. Con el fin de completar la formación de los alumnos, el hábito de lectura y la capacidad de expresarse correctamente en público, la adquisición de valores, así como el uso de las tecnologías de la información y la comunicación estarán integradas en el currículo.

Estructura y novedades

En concreto, el texto consta de 48 artículos agrupados en cuatro capítulos, siete disposiciones adicionales, cuatro transitorias, una derogatoria única y dos finales, así como un anexo, en el que se detallan los contenidos de las distintas materias de Bachillerato.

En el capítulo I, de las disposiciones generales, se concreta la duración de dos años de esta etapa; su organización en tres modalidades (Ciencias, Humanidades y Ciencias Sociales y Artes), la finalidad y objetivos de la etapa, las competencias y elementos transversales como la calidad, la equidad, o el desarrollo de valores de igualdad, entre otras cuestiones, así como las condiciones de acceso, la atención a la diversidad, o la importancia de la orientación educativa y la tutoría.

El capítulo II incluye todo lo relativo a la organización de las enseñanzas de esta etapa, el horario semanal, la organización de los dos cursos que la conforman, la continuidad entre materias, la oferta de modalidades en los centros, los cambios en las materias de opción, la enseñanza de una primera lengua extranjera (Inglés) y una segunda, que con carácter general solo podrán elegir los alumnos que la hayan cursado en la anterior etapa educativa.

El capítulo III regula la evaluación, promoción y titulación de los alumnos. Se promocionará al segundo curso cuando se hayan superado todas las materias cursadas en primero o se suspendan un máximo de dos asignaturas. Los alumnos podrán repetir cada uno de los cursos una sola vez, aunque se podrá repetir uno de los cursos una segunda vez con un informe favorable del equipo docente.

Si al finalizar el segundo curso, los alumnos suspenden alguna asignatura, podrán matricularse de ellas sin necesidad de cursar de nuevo las materias superadas u optar por repetir el curso completo.

Este capítulo también recoge el cambio de modalidad, la atención específica a alumnos con necesidades educativas especiales, la evaluación final de Bachillerato y otras cuestiones, como el procedimiento de reclamación de los resultados de la evaluación.

El capítulo IV desarrolla cuestiones como la autonomía de los centros docentes y de la evaluación del sistema educativo. Las siete disposiciones se refieren a las enseñanzas impartidas en lenguas extranjeras, la enseñanza de Religión, el Bachillerato Internacional, de la Excelencia o el dirigido a personas adultas y la atención a la diversidad.

Por su parte, las cuatro transitorias detallan el calendario de implantación del nuevo currículo: el próximo septiembre para el primer curso, y en el 2016-2017 para segundo.