12 de marzo de 2002

El Gobierno de La Rioja ha aprobado hoy el proyecto de Ley de Salud, que delimita el papel que deben desempeñar todos los factores que influyen en la prestación sanitaria y contempla figuras novedosas como el Defensor del Paciente o el Testamento Vital. Entre los objetivos de esta norma, consensuada con los agentes sociales y profesionales de la región, destacan definir los derechos y obligaciones de los ciudadanos frente al sistema sanitario, y ordenar todas las actividades sanitarias, sean públicas o privadas, que tienen por finalidad la promoción y protección de la salud, la prevención de la enfermedad y la asistencia sanitaria.

En la elaboración de este documento se han tenido en cuenta, entre otros principios, la concepción integral de la salud, la necesidad de una atención universal e igual para todos los usuarios, el carácter público de la financiación y del aseguramiento, la participación de los ciudadanos y de los profesionales en el sistema, la integración de los recursos sanitarios públicos y la descentralización, autonomía y responsabilidad en la gestión de los servicios. Además, se ha previsto realizar una evaluación continua de los resultados para mejorar la calidad asistencial y aumentar la eficacia, efectividad, eficiencia y flexibilidad de la organización sanitaria.

El proyecto de Ley de Salud es el instrumento que vertebrará el modelo riojano de salud; un modelo centrado en la persona, que dará respuesta a todas sus necesidades de atención sanitaria, que consolida la figura del profesional y de los trabajadores del sistema y que prevé completar la oferta sanitaria con la incorporación de nuevas especialidades y el establecimiento de mecanismos ágiles de acceso a recursos asistenciales de otras Comunidades. De la misma forma, la sanidad riojana prestará asistencia a personas de otras autonomías en igualdad de condiciones.

En el título dedicado a los derechos y deberes de los usuarios, el nuevo texto normativo regula el Testamento Vital, los derechos humanos frente a la biología y la medicina, la tutela del derecho a la información, el consentimiento informado y la intimidad de la salud de las personas, entre otros aspectos.

Del mismo modo, exige al ciudadano que asuma de forma activa el uso del servicio, el cuidado de la propia persona, la atención a las necesidades colectivas y la asunción de estilos saludables de vida. Además, crea la figura del Defensor del Usuario, que tendrá atribuciones efectivas para mediar en los conflictos y recabar información sobre el funcionamiento de los servicios.

Por otra parte, el proyecto de Ley establece que el Sistema Público de Salud estará integrado por todos los centros, servicios y establecimientos de la Comunidad Autónoma y de los Ayuntamientos, y estructura la ordenación territorial sanitaria en áreas de salud, las cuales se dividen, a su vez, en zonas básicas de salud, que es el marco territorial de referencia donde actúan los equipos de atención primaria.

La creación de un organismo de Seguridad Alimentaria y Sanidad Ambiental, la promoción de la seguridad y salud en el trabajo, la continuidad de la asistencia con un plan sociosanitario, la atención de urgencias y emergencias, y la inclusión de la salud mental en el marco de la atención sanitaria son otros de los aspectos sanitarios regulados en el texto.

En cuanto a la participación de los ciudadanos en el sistema de salud, el Consejo Riojano de Salud se constituye como el máximo órgano de participación comunitaria y del que dependen los Consejos de Salud de las Áreas. También crea Consejos de Salud de Zona e incorpora la posibilidad de que los centros de prestación sanitaria dispongan de un órgano de participación.

El proyecto de Ley recoge también las previsiones de financiación, la distribución de competencias entre Administraciones y la configuración del Servicio Riojano de Salud como un organismo autónomo que se encargará de la provisión, gestión y administración de la asistencia sanitaria. Esta entidad dirigirá y gestionará los centros y servicios sanitarios adscritos, prestará la asistencia sanitaria y se encargará de los recursos humanos, materiales y financieros que le sean asignados.

Finalmente, regula la actividad docente y la investigación sanitaria, los niveles de intervención pública y el régimen sancionador.