7 de diciembre de 2001

El Gobierno regional ha aprobado en su reunión de hoy el Decreto de Reglamento de Casinos de La Rioja con el fin de regular en el territorio de la Comunidad los establecimientos destinados a esta práctica y las distintas modalidades de juegos que se podrán practicar en los casinos, así como las actividades económicas que generarán.

Este Decreto desarrolla y completa el marco normativo sobre casinos que se establecía en la Ley 5/1999, reguladora del Juego y las Apuestas de La Rioja, y en los Decretos 3/2001, de Planificación de los Juegos y Apuestas, y 4/2001, de Catálogo de Juegos y Apuestas.

El Decreto consta de 66 artículos distribuidos en 7 capítulos. Los aspectos desarrollados en cada capítulo son el objeto y régimen jurídico de la norma; los juegos autorizables; las empresas titulares; las autorizaciones; los aspectos relacionados con el personal, la sala de juego y el funcionamiento; la documentación contable de los juegos y apuestas, y el régimen sancionador.

El Decreto concede una especial importancia a las garantías de solvencia de la empresa adjudicataria. Así, destaca el sistema de doble autorización administrativa que se establece en el capítulo IV. En primer término, se concederá la autorización para instalar un casino a la empresa adjudicataria del concurso público que se convocará en su día. Una vez ejecutado el proyecto e instalados los servicios, será la Dirección General de Tributos quien conceda la autorización de apertura y funcionamiento.

El otro elemento que destaca dentro de la línea de garantizar el correcto cumplimiento de las responsabilidades de la empresa adjudicataria es el sistema de fianzas, ligado a las autorizaciones, y que es más exigente que el Reglamento del Estado.

En primer término, se solicita una fianza provisional de 12.020 euros (2 millones de pesetas) entre los requisitos para optar a la autorización de instalación, que se devolverá en el momento en que se resuelva el concurso a todas las empresas concurrentes, excepto a la adjudicataria.

Esta última deberá constituir una fianza definitiva de 60.100 euros (10 millones de pesetas) como garantía de la ejecución del proyecto presentado en los plazos señalados, que sólo se devolverá una vez que terminen todas las obras y los servicios incluidos en el proyecto. Por último, la empresa titular deberá constituir una fianza de 1.500.000 euros (249,5 millones de pesetas), que quedará afecta a las responsabilidades administrativas y tributarias derivadas del ejercicio de la actividad del juego (abono de premios, pago de sanciones por infracciones, tasas, etc.).

Respecto a los juegos autorizables, el Reglamento se remite a los relacionados para los casinos en el artículo 2º del Catálogo de Juegos y Apuestas. Además de estos, concreta que podrán practicarse, previa autorización específica, el juego del bingo y la instalación y explotación de máquinas de juego. La publicidad del casino sólo se autorizará respecto a su localización y en términos que no vulneren la normativa sobre la estimulación directa del juego.

Las empresas que opten a la autorización de instalación y explotación de casinos deberán cumplir los siguientes requisitos: estar constituidas como sociedades anónimas con el objeto social específico de la explotación de casinos de juego, poseer la nacionalidad de cualquiera de los países miembros de la UE, tener un capital social mínimo de 2.100.000 euros (349,4 millones de pesetas), no superar los límites de participación de capital extranjero previstos en la normativa estatal y contar con un órgano de administración colegiado con tres o más administradores. Además, se concreta que no podrán ser titulares de dichas empresas personas que se encuentren en los casos de condena mediante sentencia judicial o de vinculación a los órganos administrativos competentes previstos en el artículo 22 de la Ley del Juego.

En la normativa sobre el personal de los casinos cabe destacar la obligación de tener un carné profesional expedido por la Dirección General de Tributos para el personal directamente relacionado con el desarrollo de los juegos de casino, documento que no podrán obtener quienes cuenten con antecedentes penales.

El reglamento establece tres categorías para la expedición de los documentos profesionales, que tendrán una vigencia de cinco años renovables por el mismo período: personal de dirección, de juegos o de servicios. En cada caso, se describen sus facultades, funciones, prohibiciones y circunstancias de sustitución, sin olvidar una referencia al régimen de propinas.

En la regulación de las salas de juego, se prevé la prestación de servicios complementarios, tanto obligatorios como facultativos, que podrán ser explotados por empresas distintas a la titular; en cualquier caso, el Decreto concreta que deberán localizarse en el mismo inmueble, conjunto arquitectónico o complejo del casino. La sala principal de juego, al margen de salas privadas o salas de máquinas, deberá tener un aforo de al menos 250 personas.

Para acceder a las salas de juego, se precisará una tarjeta de entrada del servicio de admisión del casino, previa presentación del D.N.I. y comprobación de los requisitos precisos. Se establecen las prohibiciones de acceso por minoría de edad, circunstancias de intoxicación o enajenación, incapacidad judicial, tenencia de armas, inclusión en la Sección de Interdicciones del Registro General del Juego y personas sometidas al cumplimiento de medidas de seguridad.

Entre las normas relativas al funcionamiento de las salas de juego se incluyen referencias al cambio de divisas, funcionamiento de las mesas, formas y tipos de apuestas, naipes y su seguridad o canje de fichas y placas. Destaca la prohibición de cajeros automáticos en el interior de las salas de juego, y la obligación de que estén en funcionamiento, como mínimo, una mesa de naipes, otra de ruleta y las mesas de círculo, en este último caso cuando lo soliciten cuatro jugadores.

En su documentación contable, además de la contabilidad general, la titular del casino deberá contar con un Registro de Anticipos en cada mesa de juegos "de contrapartida", un Registro de Beneficios en cada mesa de juego "de círculo" y un Libro de Registro de Control de Ingresos para anotar diariamente los resultados de los dos tipos de registros anteriores.

El Decreto establece las infracciones y sanciones, tanto por parte de los jugadores o visitantes (sanciones de hasta 6.012,12 euros -1 millón de pesetas-), como de los establecimientos, en este caso tipificadas como leves (hasta 3.005,06 euros,

-500.000 pesetas-), graves (de 3.005,07 a 9.015,18 euros -entre 500.000 pesetas y 1,5 millones-), o muy graves (desde 9.015,19 hasta 450.759,08 euros -entre 1,5 millones y 75 millones de pesetas-).

Las funciones de inspección, vigilancia y control se realizarán a través de los funcionarios que habilite a este fin la Consejería, con la colaboración del Servicio de Control de Juegos de Azar de la Jefatura Superior de Policía de La Rioja.