19 de mayo de 2000

El Gobierno de La Rioja ha aprobado hoy el Decreto que regula la atención farmacéutica prestada a través de botiquines, cuyo objetivo es garantizar un sistema eficaz y seguro de distribución y dispensación de medicamentos en cualquier punto de nuestra Comunidad y, especialmente, en las zonas más aisladas. Con la habilitación de estos botiquines se pondrá al alcance de todos los riojanos un servicio farmacéutico óptimo y de calidad, además de asegurar que no se produzcan circunstancias no deseadas en la dispensación de medicamentos, como por ejemplo que dicha tarea sea asumida por personas que no son profesionales.

Este Decreto complementa la Ley 8/1998, de Ordenación Farmacéutica de La Rioja, que regula la implantación de oficinas de farmacia en los municipios de más de 400 habitantes y prevé la instalación y funcionamiento de botiquines en las poblaciones que carecen de dicho servicio.

El Decreto, en cuya elaboración se han tenido en cuenta las alegaciones de los colectivos afectados, define botiquín como el establecimiento sanitario de atención farmacéutica, dependiente de una oficina de farmacia próxima y surtido a través de la misma. Los botiquines se ubicarán en poblaciones con rango de municipio o entidad local menor en los que se preste regularmente servicio de consulta médica.

El procedimiento para autorizar la apertura de botiquines puede iniciarse a petición de un farmacéutico titular de una farmacia, bien por solicitud de un Ayuntamiento, bien de oficio por la Dirección General de Salud. Cuando ningún farmacéutico titular responda a la solicitud de un municipio o de la Dirección General de Salud, la Administración podrá designar a una o varias oficinas para que lo atiendan de forma obligatoria. Este carácter obligatorio será excepcional y estará fundado en causas justificadas como la atención farmacéutica ineludible, el elevado volumen demográfico y edad media de los residentes y la carencia de medios alternativos para prestar el servicio.

El Director General de Salud será el encargado de autorizar o denegar, mediante resolución, las solicitudes de instalación de los botiquines rurales y, para ello, dispondrá de seis meses desde que la solicitud entre en el registro.

En cuanto a las solicitudes de apertura de botiquines presentadas por farmacéuticos, serán examinadas por una Comisión de Valoración, que estará integrada por representantes de la Consejería de Salud, del Colegio Oficial de Farmacéuticos y del Ayuntamiento implicado.

Cuando existan varios farmacéuticos interesados, la Comisión adoptará una decisión tras valorar el orden de prioridades establecido en el Decreto. Las prioridades para acceder a un botiquín son, por orden de importancia:

- Ser farmacéutico con oficina de farmacia y mostrar interés en surtir y atender el botiquín.

- Ser farmacéutico con oficina de farmacia en la misma zona farmacéutica donde se instalará el botiquín.

- Ser farmacéutico con oficina de farmacia en el mismo municipio al que pertenece la población donde se instalará el botiquín.

- Tener mejor puntuación que otros farmacéuticos en función del siguiente baremo: poseer oficina en la localidad más próxima (2 puntos), no tener otro botiquín adscrito (1 punto), haber solicitado la clausura o el cambio de adscripción de un botiquín a su cargo (1 punto negativo) y tener adscrito a la oficina algún botiquín (0,5 puntos negativos por botiquín).

Por otra parte, el Decreto especifica los requisitos que debe reunir el local en el que se instale un botiquín, entre los que se destacan que tenga una superficie adecuada al volumen de población que va a atender y disponga, preferentemente, de una sola planta baja con plenas condiciones de accesibilidad. Asimismo, debe estar identificado con un rótulo visible al exterior con la palabra "botiquín", y ofrecer unas condiciones de higiene óptimas para la conservación de los medicamentos y seguridad suficiente para impedir que los usuarios accedan directamente a los medicamentos.

Por último, el botiquín deberá permanecer abierto al público un mínimo de tres horas semanales (en días laborales) y, preferentemente, después de que se pase consulta médica.