31 de octubre de 2002

El Gobierno de La Rioja ha aprobado suscribir un convenio de cooperación con el Ayuntamiento de Logroño para la financiación conjunta del nuevo personal de los servicios sociales municipales. El acuerdo establece una primera ampliación de dos trabajadores sociales en el último trimestre de 2002 y progresivas altas en años posteriores hasta completar en el año 2006 la incorporación de doce nuevos profesionales.

El objeto del convenio consiste en colaborar en la ampliación de la plantilla de trabajo social del Ayuntamiento de Logroño, mediante la cofinanciación conjunta del nuevo personal, y en la planificación conjunta de las funciones de los servicios sociales de primer nivel, que se prestan a través de los ayuntamientos.

La primera ampliación de plantilla corresponde a este último trimestre. El coste estimado de incorporar a los dos nuevos profesionales asciende a 12.829,14 (algo más de 2,1 millones de pesetas), que serán sufragados a partes iguales por el Gobierno de La Rioja y por el Ayuntamiento de Logroño.

Según el anexo del convenio, además de las dos incorporaciones del último trimestre de 2002, se establece que en 2003 se ampliará la plantilla con dos nuevos trabajadores, en 2004 se incorporarán otros dos, en 2005 lo harán otros tres y en 2006, los tres últimos.

De esta forma, el Ayuntamiento de Logroño se compromete a adoptar su plantilla del servicio social del primer nivel de atención a lo dispuesto en la Ley 1/2002, de Servicios Sociales, por lo que la ciudad de Logroño, que está distribuida territorialmente en cinco zonas básicas, dispondrá de una plantilla de 25 trabajadores sociales en el horizonte del año 2006 (aproximadamente, uno por cada 5.000 habitantes).

Las funciones de los servicios sociales de primer nivel de atención, que se prestan desde los Ayuntamientos, mancomunidades y agrupaciones de municipios son:

- Detectar y analizar las situaciones de riesgo y de necesidad social.

- Informar y asesorar sobre los recursos disponibles y su derecho a usarlos.

- Prevenir las situaciones de riesgo social.

- Apoyar a la unidad de convivencia.

- Proporcionar medidas alternativas de convivencia en situaciones de deterioro físico, psíquico, afectivo o socioeconómico.

- Favorecer la inserción social de personas y colectivos.

- Realizar programas de sensibilización social y fomentar la participación.