26 de mayo de 2006

El Gobierno de La Rioja ha aprobado hoy dos Decretos por los que se concede la Medalla de la Comunidad Autónoma de La Rioja del año 2006 a la entidad financiera Ibercaja y a la empresa familiar Autobuses Jiménez, de acuerdo con la Ley 1/2001, que regula los honores, distinciones y protocolo de la Comunidad Autónoma de La Rioja.

La Ley establece que la Medalla de La Rioja constituye el grado máximo de condecoraciones a instituciones que puede otorgar el Gobierno de La Rioja, que ha valorado la aportación realizada por Ibercaja al desarrollo tanto económico como social y cultural de nuestra Comunidad desde que abrió su primera sucursal en Logroño hace 70 años. En estos años, Ibercaja ha sabido compaginar de forma admirable la actividad financiera con la labor social y la promoción cultural.

Por otra parte, con la concesión de la Medalla de La Rioja a Autobuses Jiménez, el Ejecutivo regional desea personificar en esta entidad un merecido reconocimiento a la empresa familiar riojana, que es uno de los motores esenciales del desarrollo de la Comunidad.

En este sentido, ha valorado la larga trayectoria de esta empresa, que nació en Arnedo en el año 1883 y ha registrado un crecimiento espectacular que la ha convertido en un proyecto nacional, con implantación en cinco Comunidades Autónomas, además de La Rioja. Del mismo modo, se reconoce la labor de la tercera generación de la familia, Teodoro y Juan Francisco Jiménez, que han apostado por dinamizar la empresa con nuevas tecnologías y atendiendo a la demanda del mercado.

70 años de Ibercaja en La Rioja

En la concesión de la Medalla a Ibercaja, el Gobierno de La Rioja ha considerado los 70 años de implantación de esta entidad financiera en nuestra Comunidad, tiempo en el que ha contribuido de forma notable al crecimiento económico regional y al desarrollo cultural de la región. Asimismo ha valorado los esfuerzos financieros y humanos que ha dedicado Ibercaja a La Rioja a través de su obra social, que inició en 1945.

Ibercaja, que cuenta con 250 trabajadores en La Rioja, abrió la primera sucursal en 1936 en Logroño, cuando se denominaba Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza, Aragón y Rioja y cinco años después inició su expansión por toda la Comunidad con la apertura de oficinas en Haro, Calahorra, Santo Domingo y Arnedo. En la actualidad, el número de oficinas de Ibercaja se eleva a 115, que están repartidas por 92 municipios riojanos, lo que pone de manifiesto su compromiso con la vertebración territorial de la Comunidad.

En cuanto a la obra social y cultural, Ibercaja cuenta con seis centros propios en La Rioja (en Logroño, Santo Domingo de la Calzada y Calahorra), en los que se desarrolla un amplio y variado programa de actividades socio culturales destinado a personas de todas las edades. En La Rioja, 150.000 personas se benefician anualmente de estas actividades realizadas en los centros propios de la entidad.

Además, Ibercaja colabora con la práctica totalidad de colectivos, asociaciones e instituciones riojanas. Entre las principales actuaciones que desarrolla figuran, en colaboración con el Gobierno de La Rioja y el Ayuntamiento de Logroño, Cultural Rioja, los Juegos Deportivos de La Rioja y los Juegos Deportivos de Verano. Asimismo, colabora con la Fundación San Millán de la Cogolla y recientemente ha firmado un convenio de colaboración con el Ejecutivo regional para financiar la construcción de 3 centros de día.

Autobuses Jiménez

El matrimonio formado por Melchor Jiménez y Elvira Sáenz creó en 1883 la empresa de transportes para realizar servicios, con carros tirados por caballos, entre Arnedo y la estación de ferrocarril de Féculas (Lodosa), con un cambio de caballos en El Villar de Arnedo.

En esta época, la Ley regulaba los vehículos de tracción de sangre y con la llegada de los vehículos a motor, la empresa pasó a denominarse "La Hispano Arnedana", en alusión al primer vehículo automóvil de la marca Hispano Suiza y a los orígenes de la empresa, y mantenía los trayectos entre Arnedo y Logroño y amplió los servicios a Calahorra.

Dado que hasta 1922 no se implantó el vigente sistema concesional en el sector del transporte y mandaba el mercado, Elvira Sáenz, ya viuda, decidió obsequiar con una taza de chocolate a los viajeros que compraban un billete de autobús por una peseta para ir de Arnedo a Logroño.

En la actualidad, Autobuses Jiménez está formado por 9 sociedades y cuenta con 375 trabajadores y 225 vehículos. Su actividad se centra en el transporte urbano, interurbano y discrecional en seis Comunidades Autónomas: Andalucía, Aragón, Castilla y León, Murcia, Valencia y La Rioja.