30 de mayo de 2001

El Gobierno de La Rioja ha aprobado hoy los Decretos por los que se conceden las distinciones de Riojano Ilustre a Joaquín Ibarra Alcoya y de Riojano de Honor a Eduardo González Gallarza, así como la Medalla de La Rioja al Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Rioja, de acuerdo con la Ley 1/2001, reguladora de los Honores, Distinciones y Protocolo de la Comunidad Autónoma de La Rioja.

Esta Ley establece que el título de Riojano Ilustre es la más alta distinción personal que puede otorgar el Gobierno de La Rioja a quien, gozando de la condición de riojano según el Estatuto de Autonomía de La Rioja, se haya destacado por sus méritos relevantes, especialmente por su trabajo o aportaciones culturales, científicas, sociales, políticas o económicas en beneficio de la Comunidad.

Con la concesión del título a Joaquín Ibarra Alcoya, que está casado y tiene tres hijos, el Gobierno de La Rioja agradece el intenso trabajo desempeñado por este logroñés para lograr el reconocimiento de la "identidad histórica" de La Rioja y su derecho a constituirse como Comunidad Autónoma, así como su constante e importante contribución al desarrollo de nuestra región desde los distintos puestos de responsabilidad que ha ocupado en su prolífica carrera política y profesional.

Ibarra Alcoya fue elegido en 1979, en las primeras elecciones de la Democracia, Concejal del Ayuntamiento de Logroño y, posteriormente, Presidente de la Diputación Provincial de Logroño (de La Rioja desde noviembre de 1980). Desde esta responsabilidad impulsó la creación de la Asamblea encargada de redactar el Proyecto del Estatuto de Autonomía de La Rioja -Asamblea de Treintaidosantes-.

Con la aprobación del Estatuto, ostentó la Presidencia provisional de la Comunidad Autónoma de La Rioja hasta la elección, unos meses después, del Presidente del Consejo de Gobierno provisional de La Rioja.

Joaquín Ibarra, que es abogado en ejercicio desde 1952 y, hasta su jubilación, ha sido funcionario del Cuerpo de Estadísticos Técnicos del Instituto Nacional de Estadística, ha puesto también a disposición de la Comunidad Autónoma sus conocimientos jurídicos durante los cuatro años -entre 1996 y 2000- que perteneció al Consejo Consultivo como miembro electivo designado por el Gobierno de La Rioja.

Eduardo González-Gallarza, Riojano de Honor

La concesión de la distinción de Riojano de Honor -destinada a quienes no gocen de la condición de riojanos de acuerdo con el Estatuto de Autonomía de La Rioja- al General González-Gallarza reconoce a este destacado riojano de origen el haber alcanzado las más altas cotas de responsabilidad en el Ejército Español. Su nombre honra a esta Comunidad Autónoma, que se siente especialmente orgullosa.

El General Eduardo González-Gallarza Morales, recientemente nombrado Jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire, nació en Logroño en 1939, está casado y es padre de siete hijos. Es hijo del Capitán Eduardo González-Gallarza, que el 13 de mayo de 1926 completó con éxito el vuelo entre Madrid y Manila. Precisamente este año se cumple el 75 aniversario de aquella hazaña.

El General Eduardo González-Gallarza Morales inició su carrera militar como soldado voluntario del Ejército del Aire en 1955. Cuatro años más tarde realizó el curso de Enseñanza Básica en la Escuela de Pilotos de Matacán, finalizado el cual, se incorporó a la Base Aérea de Talavera la Real. Tras sucesivos destinos y puestos en las bases de Manises y Torrejón, en 1974, y ya nombrado Capitán, inició el 32 curso de Estado Mayor en la Escuela Superior del Aire, y ese mismo año ascendió a Comandante. En 1987 ascendió a Coronel, y en 1988 se hizo cargo de la jefatura del Sector Aéreo de Albacete.

Tras desempeñar numerosos mandos y puestos directivos, en 1997 fue nombrado Jefe del Mando Aéreo del Estrecho y Segunda Región Aérea, cargo que ocupó hasta el 20 de abril de 2001, cuando el Consejo de Ministro lo nombró Jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire.

Entre otros, ha realizado cursos de Piloto de Caza y Ataque; Estado Mayor del Ejército del Aire; Gestión y Alta Dirección de la Escuela de Negocios; Altos Estudios Militares en el CESEDEN; Apoyo Aéreo; "NATO Joint Service EW" en Alemania; "Combat Control Team" en Estados Unidos y "Joint Senior Officers EW" en el Reino Unido.

El General González-Gallarza cuenta con más de 4.900 horas de vuelo, la mayor parte en aviones de caza y ataque, y posee las siguientes condecoraciones: Grandes Cruces de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo; Mérito Aeronáutico; Mérito Militar y Mérito Naval; Placa, Encomienda y Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo; tres cruces del Mérito Aeronáutico con distinto blanco y la Cruz del Mérito Policial con distintivo blanco.

La Medalla de La Rioja, para el Consejo Regulador

Desde la entrada en vigor de la Ley 1/2001, la Medalla de La Rioja constituye el grado máximo de condecoraciones que puede otorgar el Gobierno de La Rioja a instituciones. Con esta distinción, se premia a aquellas instituciones que, por sus actividades de investigación científica, de desarrollo tecnológico, literarias, culturales, artísticas, sociales, económicas, docentes, deportivas o de cualquier otra índole, hayan favorecido de modo notable los intereses públicos regionales.

Con este galardón, el Gobierno de La Rioja reconoce la contribución del Consejo Regulador al nacimiento de la marca de uno de los mejores vinos del mundo, el mantenimiento de la calidad del mismo durante casi 100 años, la prosperidad de los viticultores de La Rioja en su conjunto y su inestimable aportación en la configuración de las señas de identidad de la Comunidad Autónoma de La Rioja. Asimismo, el Ejecutivo riojano desea hacer patente su reconocimiento a una de las principales instituciones riojanas.

Los orígenes del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rioja datan de la Real Orden de 16 de mayo de 1902, en la que se define el término "Origen" y su aplicación a los vinos de Rioja. No obstante, el paso decisivo para la creación del Consejo Regulador del Rioja se produjo con un Real Decreto de 1926, que encomendaba al Consejo las funciones de delimitar la zona del Rioja, controlar la expedición de la "precinta de garantía" y recomendar las medidas legales que se adoptarían contra los usurpadores y falsificadores del nombre "Rioja". El Reglamento del Consejo se aprobó en 1928.

Pese a la buena voluntad de los legisladores y del sector, el Consejo no llegó a tener efectividad. A partir de aquel año, se sucedieron diversas modificaciones del Reglamento, sobre todo en lo referente a la composición de los miembros del Consejo, hasta que en 1982, una nueva normativa electoral más democrática, establece la composición del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rioja.

Del mismo modo, y tras un largo proceso, en 1991 el Ministerio otorgó el carácter de "Calificada" a la Denominación de Origen, convirtiéndola en la primera y única en España en poseer este rango.

El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rioja ha sido, y sigue siendo, uno de los controles de calidad más rigurosos y eficaces del sector viticultor. Para ello, es capaz de proporcionar las máximas garantías sobre la tipicidad, genuidad y calidad de los vinos acogidos a esta denomincaión.

Sus registros se refieren a las bodegas de elaboración, de almacenamiento y de crianza, que no pueden producir, almacenar, criar o exportar vinos bajo la Denominación Rioja si no aparecen inscritas en los registros del Consejo. También aparecen inscritas las viñas destinadas a la elaboración de vinos protegidos.

Los controles hacen mención a viñedos y rendimientos, añadas y envejecimiento, seguimiento del vino hasta llegar al consumidor, calidad y calificación. La contraetiqueta que se coloca en la parte posterior de las botellas constituye tradicionalmente el certificado de garantía que el Consejo Regulador otorga a los vinos acogidos a su control.