16 de marzo de 2001

El Gobierno de La Rioja adquirirá al Ministerio de Defensa 38,9 hectáreas del terreno denominado "La Rad de Lasuen" o "Rad de Varea" para instalar en este terreno un centro de clasificación y reciclaje de residuos urbanos. La parcela está ubicada en los términos municipales de Logroño y Villamediana de Iregua, a una distancia mayor de 2 kilómetros de los núcleos urbanos habitados más cercanos: Villamediana, Murillo, Agoncillo y Logroño.

La operación de compra-venta y las obligaciones derivadas de la transmisión de esta propiedad, que se adquirirá por 50 millones de pesetas aunque su valor está tasado en más de 64 millones, quedará formalizada en un convenio entre la Gerencia de Infraestructura y Equipamiento de Defensa y la Comunidad Autónoma de La Rioja.

De acuerdo con este Convenio, el Gobierno de La Rioja asumirá las medidas y obras necesarias para adaptar la parcela a su nuevo uso. En cuanto al centro de clasificación y reciclaje, el Plan Director de Residuos de La Rioja 2000-2006 contempla su construcción para cerrar el ciclo de gestión de los residuos y con el objetivo de conseguir el reciclaje de la materia orgánica y del resto de los materiales reciclables contenidos en los residuos urbanos mediante técnicas de compostaje o mixtas de compostaje o de biometanización.

La infraestructura proyectada, denominada también Ecoparque, está valorada en 3.200 millones de pesetas y su ubicación se ha elegido teniendo en cuenta tanto las grandes ventajas que ofrece este terreno, como su proximidad a Logroño - que es el mayor núcleo de generación de residuos urbanos- y su ubicación centralizada respecto al espacio físico de La Rioja, lo cual optimizará el transporte de los residuos.

Además, el estudio hidrogeológico de la zona revela que es un terreno apto para la construcción de las plantas y que no presenta problemas de capacidad de carga. Del mismo modo, sus características topográficas -es un terreno casi plano en su totalidad- facilitarán y abaratarán la ejecución de las obras de construcción al no requerir grandes movimientos de tierra.

Por último, la visibilidad de las instalaciones será prácticamente nula desde cualquier punto y, por lo tanto, no provocará ningún impacto visual ni paisajístico apreciable.