26 de enero de 2001

El Gobierno regional ha aprobado el Decreto por el que se planifican los juegos y apuestas de la Comunidad Autónoma de La Rioja y el Decreto por el que se aprueba el Catálogo de Juegos y Apuestas de La Rioja, que desarrollan la Ley 5/1999, reguladora del Juego. En la elaboración de ambos Decretos han participado colectivos y organismos implicados como las asociaciones empresariales del sector de cada uno de los tipos de juego, la asociación para la rehabilitación de jugadores, asociaciones de consumidores, la Secretaría General Técnica del Ministerio del Interior y el Servicio de Control de Juegos de la Policía de Logroño.

El Catálogo de Juegos y Apuestas de La Rioja establece los juegos que quedan legalizados en la Comunidad, sujetos siempre a autorización administrativa previa, y define en cada caso los elementos que le son propios: reglas, personal, instrumentos, combinaciones, máximos y mínimos de las apuestas, etcétera. De hecho, el Decreto establece en una disposición adicional que "tendrán la consideración legal de prohibidos los juegos y apuestas no incluidos en el mismo, así como aquellos que, estando reflejados, se realicen sin la correspondiente autorización o incumpliendo los requisitos exigidos".

El catálogo incluye siete tipos de juego: de casino, de bingo, de máquinas de juego, boletos, loterías, rifas, tómbolas y combinaciones aleatorias, y apuestas deportivas. Además, dentro de los juegos de casino, se incluyen once modalidades: ruleta francesa, ruleta americana con un solo cero, boule o bola, black-jack o veintiuno, treinta y cuarenta, dados o craps, punto y banca, bacarrá a dos paños, ruleta de la fortuna, póquer sin descarte y bacarrá, chemin de fer o ferrocarril.

Al margen de las especificaciones sobre cada juego, que se desarrollan en el anexo del Decreto, la norma aporta indicaciones genéricas, entre las que cabe destacar que los materiales, componentes o elementos utilizados en la práctica de los juegos deben ser homologados previamente por la Dirección General de Tributos y estar inscritos en la Sección de Modelos y Material del Registro General del Juego.

Además, los establecimientos dedicados exclusivamente al juego deberán tener a disposición de los usuarios un ejemplar de las reglas e instrucciones del juego que se pretende desarrollar. El Decreto especifica también los datos que se deberán incluir en billetes, boletos, papeletas o similares de participación en sorteos y apuestas. Por último, contempla la posibilidad de establecer condiciones para el acceso a estos locales por razones de orden público y seguridad ciudadana cuando el comportamiento de los usuarios pueda generar un riesgo para el resto de los jugadores o para las instalaciones.

Planificación: Lo autorizado dentro de lo legal

El objetivo fundamental del Decreto de Planificación es ordenar la práctica del juego y las apuestas en La Rioja, como planteaba la Ley 5/1999: "Teniendo en cuenta la realidad socioeconómica, la incidencia social del juego, sus repercusiones tributarias y la necesidad de reducir, diversificar y no fomentar su hábito". Esta norma establece que sólo se autorizarán las modalidades previstas en el Catálogo y fija una serie de límites en cada tipo de juego.

Respecto a los casinos, se limita a una el número de autorizaciones para todo el territorio de la Comunidad. Dicho establecimiento se proyectaría para un aforo mínimo de 250 personas y su autorización requeriría la convocatoria de un concurso público, en cuya resolución se atendería a criterios como el interés social, la generación de puestos de trabajo, el interés turístico y la viabilidad del proyecto, la oferta de ocio complementaria y la garantía de los promotores.

En el caso de las salas de bingo, se limita a cuatro el número de salas para toda la Comunidad (el mismo número que existe actualmente), aunque contempla la posibilidad de conceder una quinta sala siempre que forme parte de la instalación de un casino y, en el caso de producirse la baja de alguna de las salas existentes, podrá autorizarse la apertura de una nueva. En las salas de bingo, por criterios de prevención, se establecen tres limitaciones: queda prohibida la instalación de cajeros automáticos, no se autorizan más de tres máquinas auxiliares de juego del bingo por sala y se limita el aforo a un máximo de 350 plazas.

Sobre los salones de juego, el Decreto se remite a la Ley 5/1999 para las acotaciones de aforo de máquinas y de superficie mínima para su instalación y establece una distancia mínima de 75 metros entre salones recreativos o de tipo "A" y salones de juego o de tipo "B", sin perjuicio de otras normativas más rígidas que se pudieran establecer en ordenanzas municipales y en planes de ordenación urbana.

El Decreto de planificación del juego marca dos líneas normativas en el artículo referente a las máquinas de juego. Por lo que respecta a su número, indica que cada año "no se podrá conceder un número mayor de autorizaciones de explotación de máquinas de tipo B que la media de incrementos anuales producida en el parque de máquinas en los últimos tres años". Además, para evitar prácticas monopolísticas, establece dos medidas: Ninguna persona, natural o jurídica, podrá tener participación como socio mayoritario en el capital ni ostentar cargos directivos en más de tres empresas operadoras, y el número máximo de autorizaciones de explotación de los que pueda ser titular una empresa operadora será del 15% del parque regional de máquinas.

Respecto a las apuestas deportivas, se faculta al titular de la Consejería de Hacienda y Economía para suscribir convenios con entidades o profesionales para el establecimiento de la base imponible mediante estimación objetiva en las apuestas en frontones de pelota. Además, se especifica que "no se autorizará la organización de cruce de apuestas externas o en otros establecimientos abiertos fuera del recinto en donde se realice el acontecimiento deportivo".

Por último, en el apartado de rifas, tómbolas y combinaciones aleatorias, no se autorizarán aquellas de carácter periódico cuyos sorteos se prolonguen por un período superior a tres meses. Por otra parte, en sorteos de carácter periódico se podrá conceder una sola autorización por empresa en el período de un año natural.