23 de enero de 2015

La Consejería de Educación, Cultura y Turismo ha incoado el expediente para la declaración de Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial del Señorío del Solar de Tejada y su Junta de caballeros y damas hijosdalgo, en Laguna de Cameros.

El Señorío del Solar de Tejada es un título nobiliario concedido en 844, y que ha perdurado hasta nuestros días, por don Ramiro I, Rey de Asturias y de León, a favor de don Sancho Fernández de Texada, Señor de la Casa Cadina, Maestre de Campo y General en la mítica batalla de Clavijo.

De acuerdo con la UNESCO, son susceptibles de ser declarados patrimonio cultural inmaterial "los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas, junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que las comunidades, los grupos o individuos reconozcan como parte integrante de su patrimonio cultural. Un patrimonio cultural inmaterial se transmite de generación en generación y es recreado por las comunidades y grupos en función de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia, infundiéndoles un sentimiento de identidad y continuidad y contribuyendo así a promover el respeto a la diversidad cultural y la creatividad humana".

En este sentido, se ha señalado que el Señorío y su Junta de caballeros y damas hijosdalgo representan un resto arcaico del feudalismo colectivo castellano, una cultura ancestral que nos ayuda a entender lo que somos hoy en día. Por lo tanto, tiene valor como referencia y vestigio de una forma de vivir y de enfrentarse al entorno, una constatación de una denominación de origen, de una familia común que tiene su origen en el corazón del Camero Viejo.

Una vez incoado el expediente, se notificará al Ministerio de Cultura la tramitación para que sea anotado en el Registro General de Bienes de Interés Cultural y continuará el procedimiento para conseguir la denominación, a través de la Dirección General de Cultura de la Consejería de Educación, Cultura y Turismo.

Cuando se consiga la declaración, el bien gozará de la mayor protección posible a efectos de preservación, distinción y difusión a generaciones futuras.

Para ello, se protegerá el título honorífico de señor de la Ilustre Villa, Antigua Casa y Solar de Tejada y el carácter de hidalgos de los caballeros y damas propietarios del señorío, entendiendo tal protección como el reconocimiento, no de privilegios económicos, fiscales y procesales que entre otros se encuentran derogados, sino de aspectos honoríficos, culturales y tradicionales vigentes en la actualidad.

Además, se desarrollarán labores de investigación, descripción y divulgación de todo tipo, dirigidas siempre a la conservación documental y a la transmisión intergeneracional, tanto en lo relativo a la difusión de los valores anteriormente expuestos, como en el fomento del aprecio de los mismos.

En este sentido, las Administraciones públicas velarán por el fomento y la proyección de este patrimonio cultural, de cara a asegurar la declaración de sus derechos honoríficos y territoriales, así como por la difusión y conocimiento del mismo entre las generaciones presentes y futuras, de manera que los atributos que lo definen garanticen su pervivencia y su papel activo en la sociedad y sigan siendo referente identitario de la población que lo ha impulsado.

El Señorío de Tejada

El Señorío del Solar de Tejada es una institución con seis siglos de historia ubicada en La Rioja, en el territorio de su propiedad en Laguna de Cameros y que en origen pudo ocupar unas 900 hectáreas de extensión.

En la actualidad, se define como una comunidad de bienes indivisible constituidos en un señorío solariego. Los derechos de los señores y diviseros se trasmiten a todos los descendientes del linaje que, tras probar su descendencia son inscritos en los Libros de Asientos, adquiriendo desde entonces la condición de ‘señor y caballero hijodalgo, divisero del Solar de Tejada’. En él subsiste el único reconocimiento de hidalguía colectiva y de transmisión por generación natural (varón y mujer) que ha llegado a nuestros días con la vigencia que le otorga la voluntad regia y el refrendo de los poderes públicos. Además, es el único título de señor colectivo que pervive en la actualidad.Los herederos adquieren derechos patrimoniales sobre la finca del señorío y su aprovechamiento, así como derechos civiles como el reconocimiento de la nobleza (la hidalguía o infanzonía) y el reconocimiento del derecho de uso del escudo de armas, una seña de identidad que denota la pertenencia del titular al linaje de Tejada.

A pesar de la diáspora geográfica por la que se encuentran repartidos tantos siglos después, los diviseros mantienen una seña de identidad común en el sentimiento de propiedad del Señorío y la pertenencia a un linaje de solar conocido, nacido en lo que hoy es La Rioja. De hecho, todos los años, el primer domingo de octubre, se celebra en Laguna de Cameros la Junta de Gobierno del señorío, con la presencia de más de un centenar de personas. Muchos son vecinos de municipios aledaños; otros viajan expresamente desde Iberoamérica, y hasta de Rusia y Australia.

En esta cita, la Junta de Gobierno rinde las cuentas anuales, autoriza las propuestas de administración de la casa y del término, y aprueba el ingreso de nuevos señores (más de dos centenares en 2011).

A lo largo de la historia, los distintos diviseros han añadido a sus apellidos el topónimo ‘de Tejada’, como por ejemplo, Matute de Tejada, Castillo de Tejada, Crespo de Tejada, Díez de Tejada, Fernández de Tejada, Sáenz de Tejada y un largo etcétera. El linaje ha formado durante siglos parte de las distintas élites sociales y económicas de cada momento, por lo que el análisis sistemático de estas familias aportará interesantes datos al conocimiento de las elites ganaderas de la Mesta, de los comerciantes y fabricantes de paños en Andalucía, y de los integrantes del Arte de la seda en numerosos lugares de España, de la Edad Media riojana y de la Historia de México, que no puede escribirse sin mencionar a varios Lerdo de Tejada.

Para ello, se estudiará el archivo del Solar de Tejada, un tesoro documental cuyo amplio contenido debe sistematizarse con las nuevas técnicas e instrumentos informáticos. De su resultado se puede obtener relevante información no sólo para el mejor conocimiento de la Historia sino para otras materias, como la Sociología o la Genética. Se trata de conocer en sus términos verídicos un fenómeno histórico, jurídico, económico, sociológico y heráldico, de notable singularidad y cuya pervivencia es una de tantas riquezas que atesora La Rioja.

El solar es también un escudo, un archivo genealógico con más de seis siglos de documentación histórica y familiar, una finca en Laguna de Cameros y la casa solariega que en ella se halla, aunque todo ellos ya gozan de protección y no son objeto de la declaración de Bien de Interés Cultural.