29 de mayo de 2015

El Consejo de Gobierno ha aprobado hoy los decretos por los que se conceden las Medallas de La Rioja 2015 a la Cofradía de la Santa Vera Cruz y de los Disciplinantes de San Vicente de la Sonsierra y a la Cofradía y Hermandad de la Transfiguración del Señor de Quel por su contribución al mantenimiento y la promoción de dos tradiciones tan arraigadas en la comunidad autónoma como son la procesión de ‘los picaos’ y la fiesta del Pan y el Queso.

El presidente de la Comunidad de La Rioja, Pedro Sanz, anunció el miércoles la concesión de estas dos distinciones, el grado máximo de condecoraciones que puede otorgar el Gobierno regional. Ambos galardones reconocen el trabajo, el esfuerzo y el interés por preservar hasta nuestros días, gracias a la inestimable colaboración de los vecinos de ambas localidades, unas tradiciones que cuentan con más de 500 años de antigüedad y que forman parte del patrimonio cultural e histórico de la región.

La entrega de ambas distinciones tendrá lugar en San Millán de la Cogolla el próximo 9 de junio durante la celebración del Día de La Rioja. El actor riojano Javier Cámara también recibirá en este acto el Galardón de las Artes Riojanas 2015.

San Vicente de la Sonsierra es el único lugar en el que se mantiene esta singular forma de penitencia, una de las más populares en Semana Santa en toda España, que fue común en muchos pueblos y ciudades de España hasta que en el siglo XVIII fue prohibida por Carlos III. La procesión de los penitentes se celebra en Jueves y Viernes Santo y en las Cruces de mayo y septiembre. La constitución de la cofradía se remonta a 1551, momento en el que se aprobaron los estatutos, aunque la flagelación penitencial se celebra desde tiempo inmemorial.

El origen de la Cofradía y Hermandad de la Transfiguración del Señor de Quel se data en agosto de 1479. Ese año la población de la villa quedó diezmada por la pese. Los vecinos decidieron salir en procesión para redimir sus pecados y acabar con le peste. La mortandad en la villa cesó y los vecinos lo atribuyeron a un milagro divino. Desde entonces, decidieron que la procesión acabaría en la ermita de la Santa Cruz con un almuerzo de pan, queso y vino que se lanzaría desde una balconada.

La conservación de ambas tradiciones ha permitido impulsar y enriquecer la oferta turística de La Rioja y atraer a nuevos visitantes de todos los rincones del mundo, lo que, sin duda, favorece la economía y el empleo en estos municipios y en el conjunto de la región.

El Gobierno de La Rioja ha iniciado el procedimiento para que el patrimonio cultural de los Disciplinantes de San Vicente de la Sonsierra sea declarado Bien de Interés Cultural con carácter inmaterial. Por otro lado, la Fiesta del Pan y el Queso ha sido declarada este año Bien de Interés Turística Nacional. Este reconocimiento fue concedido a ‘Los picaos’ de San Vicente en 2005.