3 de julio de 2014

El consejero de Salud y Servicios Sociales, José Ignacio Nieto, y el director general de Salud Pública y Consumo, José Miguel Acitores, han comparecido hoy en rueda de prensa para informar a los ciudadanos sobre las medidas preventivas que deben tenerse en cuenta con la alimentación en la época estival. Tal y como han explicado, la Consejería de Salud y Servicios Sociales considera que la seguridad alimentaria constituye una prioridad en la gestión de la salud pública y así se pone de manifiesto en la elaboración de planes de actuación, que contribuyen a mejorar la salud y la calidad de vida de los riojanos para prevenir enfermedades trasmitidas por alimentos. Por este motivo, la Dirección General de Salud Pública y Consumo edita periódicamente material educativo destinado a evitar los brotes de enfermedad transmitida por alimentos.

Todo ello cobra especial importancia en la época estival, en la que los ciudadanos deben ser más vigilantes y rigurosos con los alimentos debido a los efectos que pueden ocasionar las altas temperaturas al crear las condiciones óptimas para el crecimiento y desarrollo de microorganismos. Los alimentos más propensos o de alto riesgo son: carnes, aves, huevos, marisco, arroz cocinado, productos lácteos, platos con pasta cocinada, ensaladas de consumo en crudo, sobre todo si entre sus ingredientes se encuentran salsas, cremas y natas.

Con objeto de reducir los riesgos de las enfermedades transmitidas por los alimentos, se debe evitar comprar alimentos en mal estado, caducados o con envases deteriorados. Además, es conveniente adquirirlos a través de los cauces comerciales autorizados y, por lo tanto, sujetos a control sanitario periódico.

Nieto y Acitores han explicado que el control oficial es un elemento básico de la prevención de los problemas sanitarios y una herramienta para potenciar la salud, por lo que debe ser objeto de permanente mejora y búsqueda de retos más exigentes, no sólo persiguiendo garantizar que los productos alimenticios cumplan las necesarias condiciones de inocuidad para la población, sino estableciendo una cultura de excelencia en todas las etapas de la producción, la transformación y la distribución, disminuyendo y controlando los posibles riesgos asociados al consumo de alimentos.El control oficial en materia de seguridad alimentaria persigue, por tanto, mantener un elevado nivel de protección de la salud de los consumidores, prevenir y reducir las enfermedades relacionadas con los alimentos y mantener un elevado nivel de confianza por parte de la ciudadanía y los mercados.Asimismo, han recordado que entre los objetivos de la Consejería de Salud y Servicios Sociales en este ámbito figuran los siguientes:

  • Garantizar que los productos alimentarios elaborados por empresas de La Rioja y que se comercializan en el resto de España, así como en los países europeos o que se exportan a terceros países, tienen las mismas garantías sanitarias que los comercializados en La Rioja.
  • Prevenir las enfermedades transmisibles por vía alimentaria, así como reducir su incidencia y prevalencia.
  • Minimizar la presencia de los peligros biológicos, físicos y químicos u otros en los alimentos.
  • Prevenir nuevas amenazas por peligros emergentes-reemergentes.
  • Garantizar que se efectúan los controles oficiales para cada uno de los programas, con objeto de verificar el cumplimiento de la normativa sobre seguridad e higiene alimentaria.
  • Fomentar y apoyar a la comunidad científica en los procesos de evaluación del riesgo y en el asesoramiento e investigación científica e informar a los ciudadanos y aumentar su confianza en la seguridad alimentaria.

Programas de control oficial

En La Rioja siguiendo las directrices que marca la UE para el control oficial de alimentos se esta ejecutando el Plan Nacional de Control Oficial de la Cadena Alimentaria 2011-2015. Anualmente, son numerosas y continuas las actividades de control oficial, que persiguen garantizar que los productos alimenticios cumplen las necesarias condiciones de inocuidad para la población. Salud y Servicios Sociales cuenta, para ello, con 37 profesionales altamente cualificados (34 veterinarios, 11 de los cuales prestan servicio en los 9 mataderos privados que hay en La Rioja y 3 farmacéuticos).

Hay que tener en cuenta que en La Rioja operan casi 5.500 establecimientos alimentarios de diversa índole (desde minoristas de alimentación a grandes empresas del sector alimentario, pasando por comedores escolares u hospitalarios, platos preparados de venta directa, restaurantes, etc.) y todos ellos están sometidos a control oficial programado según la evaluación de su riesgo.

Durante el pasado año, estos profesionales comprobaron las condiciones generales de higiene de 4.086 establecimientos y, de las 5.136 visitas realizadas se desprende que el 96% están se engloba en los grupos 1, 2, 3 que corresponden a las categorías donde se detectan menos deficiencias y, por lo tanto, las condiciones higiénico sanitarias de los establecimientos son mejores.

Asimismo, se incoaron 162 expedientes sancionadores. Los incumplimientos mas frecuentes fueron estructurales (41%), de registro (30%), de etiquetado (9%), de elaboración (6%), de formación (3%) y de producto (3%). Los sectores con mayor número de incumplimientos fueron los de bares-restaurantes y el comercio minorista.

Por otra parte, en 2013, La Rioja ha estado implicada en un total de 13 redes de alerta, actuándose en el 100% de los casos. Además se controlan los residuos de medicamentos en animales y otras sustancias, así como la presencia de enfermedades como encefalopatías.

CINCO CLAVES PARA LA SEGURIDAD DE LOS ALIMENTOS

1.- Mantenga la limpieza

  • Lávese siempre las manos antes de preparar alimentos y también varias veces durante la preparación.
  • Lávese siempre las manos después de ir al baño.
  • Lave cuidadosamente todas las superficies y el menaje usado en la preparación de la comida.
  • Proteja los alimentos y la cocina de insectos, mascotas y de otros animales (guarde los alimentos en recipientes cerrados.

¿Por qué?

En la tierra, los animales y las personas hay microorganismos que pueden causar enfermedades. Estos microorganismos pueden ser transportados por las manos, los utensilios, la ropa, paños de cocina, esponjas y cualquier otro elemento que no se lave adecuadamente. Un leve contacto con ellos puede contaminar los alimentos.

2.- Separe alimentos crudos y cocinados

  • Separe siempre los alimentos crudos de los cocinados y de los listos para comer.
  • No utilice los mismos utensilios, como cuchillos o tablas de cortar, para manipular alimentos crudos, como pescado, carne o pollo, y para alimentos ya cocinados.
  • Conserve los alimentos en recipientes separados para evitar el contacto entre curdos y cocidos.

¿Por qué?

Los alimentos crudos, especialmente la carne, el pollo, el pescado y sus jugos pueden estar contaminados con microorganismos peligrosos. Estos microorganismos pueden transferirse a alimentos cocinados o listos para comer durante su preparación o almacenamiento.

3.- Cueza, guise, ase o fría completamente.

  • Al cocinar evite que los alimentos queden crudos en su interior, especiadamente la carne, el pollo, los huevos y el pescado.
  • Asegúrese de que las sopas y los guisos alcancen la ebullición.
  • Recaliente bien la comida cocinada.

¿Por qué?

Una cocción correcta elimina los microorganismos peligrosos, los estudios indican que cocinando de manera que se alcancen 70º C en todo el alimento se garantiza su inocuidad. Se debe controlar especialmente la cocción completa de los trozos grandes de carne, los pollos enteros y la carne picada.

4.- Mantenga los alimentos a temperaturas seguras

  • No deje los alimentos cocinados a temperatura ambiente. Almacene en refrigeración lo más pronto posible los alimentos cocinados y los perecederos, preferiblemente por debajo de los 5º C.
  • Mantenga la comida ya cocinada que va a ser consumida caliente por encima de los 60º C.
  • No guarde comida mucho tiempo, aunque sea en el congelador. Los alimentos para niños deben consumirse inmediatamente una vez preparados.
  • No descongele los alimentos a temperatura ambiente sino en la parte baja del frigorífico.

¿Por qué?

Algunos microorganismos pueden multiplicarse muy rápidamente en los alimentos si se conservan a temperatura ambiente. Por debajo de 5º C el crecimiento microbiano se hace más lento o se detiene aunque algunos microorganismos todavía pueden crecer por debajo de los 5º C.

5.- Use agua y alimentos seguros.

  • Use agua potable.
  • Seleccione alimentos saludables y frescos.
  • No consuma leche no procesada, es decir, que no haya sido pasteurizada o esterilizada.
  • Lave las frutas y las hortalizas, especialmente si se comen crudas.
  • No consuma alimentos después de su fecha de caducidad

¿Por qué?

Los alimentos, incluyendo el agua y el hielo, pueden estar contaminados con microorganismos y sustancias químicas. Algunas medidas ayudan a disminuir el riesgo. Por ejemplo, lavar y pelar las frutas y verduras.