12 de enero de 2016

Balance campaña vacunación gripe

La consejera de Salud, María Martín, ha señalado hoy que en la última campaña de vacunación antigripal, desarrollada en los meses de octubre y noviembre y las primeras semanas de diciembre de 2015, se ha inmunizado a 62.830 riojanos, 330 personas más que en la del año anterior, de los que 40.995 tienen 65 años o más.

María Martín ha realizado estas declaraciones en una convocatoria para informar sobre la última campaña de vacunación antigripal puesta en marcha por la Consejería de Salud con el objetivo de reducir la incidencia de la gripe estacional y las complicaciones derivadas de su padecimiento en la salud de los riojanos, mediante la vacunación de los grupos de personas de riesgo.

La consejera de Salud, que ha estado acompañada por la directora general de Salud Pública y Consumo, Rosa López Garnica, ha destacado que se han cumplido los objetivos marcados para los diferentes tramos de edad y que La Rioja se ha situado entre las comunidades autónomas que han alcanzado mayor cobertura de vacunación en el grupo de población de mayor riesgo, que son las personas con edad igual o superior a 65 años. En concreto, en La Rioja se ha alcanzado una cobertura de vacunación del 65,5%.

Del mismo modo, la cobertura alcanzada en el grupo de personas de entre 60 y 64 años se sitúa en el 26,3%, cifra similar a la registrada en la campaña anterior, y también se ha mantenido la cobertura en la vacunación de menores de 60 años con alguna enfermedad crónica.

Además, se ha alcanzado una cobertura vacunal del 91,1% en aquellas personas institucionalizadas mayores de 60 años, siendo el objetivo establecido el 90%, según ha indicado María Martín.

Durante la campaña, Salud aplicó una única vacuna para todos los colectivos, la vacuna antigripal de virus fraccionados e inactivados.

Situación epidemiológica

Por otra parte, la consejera de Salud ha indicado que en la primera semana del año 2016, la incidencia de gripe continúa en niveles basales con una tasa registrada de 11 casos por 100.000 habitantes, muy por debajo del umbral epidémico establecido para la temporada (51,6 casos por 100.000 habitantes) y circulación esporádica de virus gripales tipo A(NST).

Por grupo de edad, son los mayores de 64 años y adultos del grupo de 15 a 64 años los que registran mayor actividad, si bien en ambos grupos la actividad es basal. La incidencia de gripe registrada en los niños es nula.

Desde el inicio de la temporada epidemiológica 2015-2016, no se han registrado casos graves hospitalizados confirmados de gripe en La Rioja.

Prevención: vacunación e higiene

La prevención de la gripe y de sus complicaciones se basa fundamentalmente en la vacunación, la medida más efectiva para reducir el impacto de esta enfermedad, y, de hecho, mediante la vacunación de los grupos de riesgo se pueden evitar un 50-60% de hospitalizaciones y el 80% de los fallecimientos derivados de las complicaciones de la gripe.

Una vez finalizada la campaña de vacunación, la medida de prevención más importante es evitar el contagio a los demás, dado que la gripe se transmite de persona a persona a través de las secreciones respiratorias al hablar, al toser y al estornudar.

Las medidas de higiene más relevantes para la prevención son:

  • Lavarse las manos con frecuencia, sobre todo después de toser o estornudar.
  • Cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo al estornudar o toser y desecharlo inmediatamente después, o cubrirse con la parte superior del brazo, no con las manos.
  • No compartir vasos, cubiertos, toallas y otros objetos que hayan podido estar en contacto con saliva y secreciones.
  • Evitar lugares cerrados (trabajo, colegio, guardería o lugares públicos) para no contagiar a otras personas.

En caso de padecer gripe se recomienda: descansar; beber abundantes líquidos; evitar el consumo de tabaco o alcohol; tomar medicación que mejore los síntomas de la gripe (medicamentos para bajar la fiebre, porque los antibióticos no mejoran los síntomas ni aceleran la curación ya que no son efectivos frente a enfermedades producidas por virus); no dar aspirina a niños ni adolescentes y utilizar los servicios sanitarios de forma racional. En este sentido, se aconseja acudir al médico de familia y, sólo si es necesario, a los servicios de urgencia hospitalaria, estos últimos sólo si es necesario