11 de agosto de 2017

Salud pública verano 2Imagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoEl director general de Salud Pública y Consumo, Juan Ramón Rábade, ha realizado esta mañana balance de las incidencias registradas en materia de Salud Pública a lo largo de la primera mitad del verano, y cuyas actuaciones de prevención se enmarcan dentro de la campaña ‘Vive el verano con Salud’, que pretende sensibilizar a la población sobre la importancia del autocuidado en el verano.

Rábade ha destacado que la primera parte del periodo estival se está desarrollando hasta el momento con "normalidad" en nuestra comunidad, lo que se traduce, además, en que no se haya ningún fallecido por culpa del calor. El último fallecido en La Rioja por esta circunstancia fue un varón de 60 años en 2015.

Eso sí, el director ha avisado del aumento de personas atendidas en lo que llevamos de periodo estival. Desde que se activó el ‘Plan de alerta, prevención y control de los efectos del exceso de temperaturas sobre la salud en La Rioja’, que se desarrolla desde el 1 de junio y hasta el 15 de septiembre, se han detectado 62 episodios de personas atendidas por patologías relacionadas con el calor, por las 34 registradas en el verano de 2016. Además, las atenciones en Urgencias también se han incrementado con personas a las que el calor ha agravado otro tipo de patologías.

Ante este incremento, Rábade ha alentado a los riojanos a "no bajar la guardia ante el calor en lo que queda de verano, ya que en agosto vamos a sufrir algunos de los días más calurosos del año". El director ha explicado que desde un enfoque sanitario, la exposición a temperaturas excesivas afecta especialmente a los niños, personas mayores, enfermos con patologías crónicas de base y personas que por razones laborales, deportivas o de ocio se exponen más a temperaturas extremas.

En lo referente a las temperaturas umbrales (36º), en lo que llevamos de verano, se han superado cuatro días (19 y 22 de junio, 3 y 5 de agosto), todos ellos con nivel 1, que está establecido como riesgo bajo para la salud de la población. Rábade ha explicado que el Plan de Alerta establece las medidas necesarias para reducir los efectos asociados a las temperaturas excesivas en la población y pretende reducir el impacto de los episodios de calor extremo sobre la salud de la población, mediante actuaciones de vigilancia, prevención y control de los efectos del calor en la morbi-mortalidad de la población general y en especial de la considerada de riesgo. "De momento, sin grandes incidencias y funcionando a pleno rendimiento" ha añadido.

Ninguna intoxicación alimentaria y un ahogado

Respecto a las intoxicaciones alimentarias, Rábade ha recalcado que hasta el momento no se ha detectado ningún brote de toxiinfección alimentaria ni en establecimiento público, ni en el ámbito privado, habiéndose realizado 625 inspecciones por parte de las autoridades sanitarias de la región.

En lo referente a los ahogamientos, Rábade ha explicado que se ha registrado un solo fallecimiento por ahogamiento en espacios acuáticos en lo que llevamos de verano. El fallecido, un varón de 63 años, murió por ahogamiento accidental el pasado 17 de julio en una piscina de uso particular de una urbanización de avenida de Madrid.

Durante la temporada, las instalaciones calificadas de bajo riesgo reciben una visita y las de riesgo medio, dos; y si existe alguna calificada de alto riesgo, esta no podría permanecer abierta al público. En la primera visita el número de instalaciones no conformes suele ser mayor que al finalizar la temporada, ya que se resuelven algunas de las deficiencias comunicadas y/o notificadas. La valoración del riesgo se realiza al finalizar la temporada de baño. En términos generales y teniendo en cuenta los resultados de años anteriores, alrededor del 70% de las piscinas son conformes a la normativa sanitaria y un 30% presentan irregularidades,

Consejos para vivir un verano saludable

1. Protegerse del sol, es importante tomar el sol de forma responsable eligiendo las horas más apropiadas; proteger la piel con crema de protección solar media-alta; hidratarse con frecuencia y utilizar gafas, gorras, viseras, ropas ligeras y cualquier otro elemento que nos proteja del sol.

2. Llevar una alimentación adecuada, especialmente por medio del consumo de frutas y verduras, evitar las comidas copiosas y de digestión lenta, consumir los alimentos recién cocinados y conservarlos en el frigorífico.

3. Evitar las actividades en el exterior durante las horas centrales del día. Si se practica ejercicio, que sea a primera hora o al atardecer y, sobre todo, refrescarse, hidratarse y llevar ropa adecuada.

4. Se recomienda mantener la vivienda fresca cerrando las ventanas y con las persianas, toldos y cortinas bajadas en zonas expuestas al sol; ventilar el domicilio por la noche, y usar aparatos de refrigeración.

5. Beber agua sin esperar a tener a tener sed, teniendo precaución de no beber de fuentes o abastecimientos no controlados sanitariamente.

6. Si se toman de forma crónica medicamentos, se debe consultar con el médico

7. Usar ropa apropiada, ligera y de colores claros, evitando los tejidos sintéticos; sombreros y gorras son las mejores opciones para protegerse del sol.