28 de marzo de 2014

La Consejería de Salud y Servicios Sociales quiere aclarar que actualmente, la vacuna de la varicela no está retirada en España y que su adquisición es gratuita, dentro de las indicaciones del calendario vacunal que rige para todo el país. En La Rioja se cumple con dicho calendario en todos sus extremos y por supuesto, nadie queda desprotegido.

La Dirección General de Salud Pública, dependiente de la Consejería de Salud y Servicios Sociales, quiere hacer pública esta situación a fin de evitar malos entendidos y sobre todo, tratar de atenuar la posible alarma social que pueda crearse en la población por las afirmaciones realizadas hoy por el diputado Rubén Gil Trincado, del Partido Regionalista.

La vacuna no se ha retirado nunca del calendario vacunal para edades comprendidas entre los 12 y 15 meses, por la sencilla razón de que nunca ha estado indicada para esa población, de manera general y sin patología que la justifique, salvo en Navarra, Ceuta y Melilla (aunque el diputado indica que también en Madrid, eso ya no es cierto).

La vacuna ha sido y es gratuita para las indicaciones que establece su calendario (once años de edad, en todos los casos y para menores de esa edad que pertenezcan a grupos de riesgo).

Todas las vacunas que forman parte del calendario vacunal infantil son gratuitas y se han incorporado al mismo a través de un procedimiento de evaluación científica, por un grupo de expertos del que forman parte los organismos sanitarios de las comunidades autónomas, el Ministerio de Sanidad y las sociedades científicas que representan a los profesionales sanitarios.

Las recomendaciones para la vacunación de la varicela datan de 1998 y se modificaron en 2005, recomendado desde entonces la vacunación de una cohorte de edad, que puede ser elegida por cada comunidad autónoma, entre los 10 y los 14 años. La última evaluación de la vacuna de la varicela se realizó en 2009, no recomendando cambios a lo aplicado en 2005.

La Consejería de Salud y Servicios Sociales considera que las manifestaciones de carácter político como las que ha realizado el señor Gil Trincado, además de mostrar un absoluto desconocimiento del elemental funcionamiento preventivo de las vacunas (hace un par de semanas indicaba que una vacuna era un remedio eficaz para el tratamiento de un tipo de cáncer), utiliza de forma medias verdades para hacer un uso político, demostrando con ello o bien una falta de conocimiento, o bien una falta de ética, que todavía es más preocupante.