17 de abril de 2015

El presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz, se refiere a la promoción del vino.

El presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz, ha subrayado hoy que "La Rioja siempre ha considerado el vino como un alimento indispensable de la dieta mediterránea y su promoción es necesaria para el crecimiento del sector agroalimentario en nuestra comunidad autónoma".

Pedro Sanz ha efectuado estas declaraciones en relación a la moción que tiene previsto votar el Parlamento Europeo a finales de abril para instar a la Comisión Europea a adoptar una nueva estrategia en el ámbito del consumo de bebidas alcohólicas. Esta moción contempla, entre otras medidas, la supresión de fondos públicos para las campañas que proponen un consumo moderado de este producto y para el resto de líneas de ayudas para promoción en países tanto de fuera como del interior de la Unión Europea.

"Desde el Gobierno de La Rioja defendemos que el vino es un alimento, tal y como se recoge en nuestra legislación, que forma parte de nuestra cultura y nuestra historia. No obstante, abogamos por educar y formar a los consumidores y a la sociedad en general sobre su consumo moderado, ya que aporta numerosos beneficios desde el punto de vista de la salud, la cultura y la sociedad".

El presidente del Gobierno de La Rioja ha insistido en que se trata de una moción no vinculante, pero que su aprobación "podría resultar un primer paso para configurar una normativa diferente a la que está vigente en la actualidad". Por ello, el Ejecutivo riojano está trabajando intensamente para que los eurodiputados rechacen esta propuesta.

De esta forma, el consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, Íñigo Nagore, ha intervenido hoy en el pleno de la Asamblea de Regiones Europeas Vitivinícolas (AREV), que se reúne en Francia, para solicitar a las regiones vitivinícolas que insten a sus europarlamentarios a votar en contra de la resolución y a defender la actual estrategia.

La eurodiputada riojana Esther Herranz también está tratando de sumar los apoyos suficientes para desestimar esta iniciativa. El Grupo Europarlamentario Popular ya ha manifestado su intención de rechazar esta propuesta y mantener la actual estrategia basada en la prevención y la formación de los consumidores.