18 de marzo de 2015

El presidente de la Comunidad de La Rioja, Pedro Sanz , visita los terrenos afectados por la concentración parcelaria en Bergasa

Las concentraciones parcelarias "son procesos largos que requieren de una gran inversión, mucho trabajo y se realizan de forma silenciosa, pero son fundamentales para mejorar la viabilidad y las estructura de nuestras explotaciones", ha reflexionado hoy el presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz, durante la visita a las obras de ejecución de la red de caminos y desagües en la zona de Bergasa que están próximas a finalizar.

Pedro Sanz ha incidido en la apuesta del Ejecutivo riojano por el desarrollo de estas actuaciones, cuyo coste asume en su totalidad, porque "permiten generar riqueza y asentar población en el medio rural, mejorando su calidad de vida y condiciones de trabajo". Las grandes ventajas de la concentración parcelaria residen "en el gran ahorro de costes, tiempo y combustible, que supone para los propietarios y el uso racional de los medios de producción", ha precisado en un encuentro donde ha estado acompañado por el consejero de Agricultura, Íñigo Nagore y el alcalde de la localidad, Ángel Ferrero.

En este sentido, ha recordado que en estos momentos se está trabajando en la ejecución de la concentración parcelaria en Santa Engracia de Jubera, cuyo proyecto se presentó en febrero y supondrá una inversión de 3,9 millones de euros. Además, se han iniciado procesos en la zona de Mabad-Bustarrío, en Arnedo; Autol y Briones. Otros municipios como Hormilleja, Murillo o Ribafrecha también han mostrado interés por esta iniciativa.

El proyecto de concentración parcelaria en la zona de Bergasa ha supuesto una inversión de 2,4 millones de euros, y está previsto que la empresa adjudicataria Riojana de Asfaltos concluya los trabajos el próximo mes de junio.

Los datos

La zona de concentración de Bergasa, que limita con los términos municipales de Ocón, Tudelilla, Bergasillas Bajera y Arnedo, ocupa una superficie de 1.619 hectáreas que pertenecen a 251 propietarios. La propuesta de agrupación convertirá 5.877 parcelas en 664 nuevas, lo que supone un índice de reducción del 8,8. De este modo, se pasará de una superficie media por parcela de 0,28 a 2,44 hectáreas.

Además de los trabajos de reparcelación, el proyecto contempla la construcción de 65,7 kilómetros de caminos, la apertura de 12,6 kilómetros de nuevos desagües, la construcción de 2,242 metros lineales de caños de distintos diámetros y otros 2.232 metros cuadrados de badenes en ríos y barrancos.