28 de mayo de 2014

La Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente ha abierto el periodo de exposición pública del borrador del Decreto por el que se aprueban los Planes de Gestión de determinadas especies de flora y fauna de La Rioja catalogadas como amenazadas. La resolución que publica hoy el Boletín Oficial de La Rioja (BOR) establece un plazo de consulta de un mes hasta el próximo 28 de junio.

En conjunto, el Decreto que ahora se está tramitando supondrá la aprobación de 10 Planes de Gestión. Tres corresponden a otras tantas especies de flora amenazada: androsela riojana, loro o laurel de Portugal y grosellero de roca. Junto a esto, habrá otros seis vinculados a la fauna para las siguientes especies: visón europeo, desmán ibérico, alimoche, pez fraile, cangrejo de río y perdiz pardilla; y un plan genérico para diversas especies de aves esteparias, concretamente el sisón común, el aguilucho cenizo, el cernícalo primilla, la ganga ortega y la ganga ibérica.

La Dirección General de Medio Natural está realizando un importante esfuerzo técnico y económico en la elaboración y aprobación de los instrumentos de gestión que van a orientar las acciones para la conservación de la biodiversidad en La Rioja durante los próximos años: los Planes de Gestión de los Espacios integrados en la Red Natura 2000, aprobados recientemente, y los Planes de Recuperación y Conservación de las especies de flora y fauna amenazadas.

Planificación conjunta, por primera vez

Muchas de estas especies amenazadas ya han sido en los últimos años objeto de planes o actuaciones para tratar de reducir sus amenazas o mejorar sus poblaciones, pero nunca se había acometido una planificación conjunta que recoja medidas concretas para todas ellas.

Los futuros planes de gestión-recuperación o conservación, según los casos, persiguen definir las actuaciones a desarrollar en los próximos años con sus plazos, costos estimados y vías de financiación, para poder solucionar los problemas de conservación identificados para cada una de las especies de flora o fauna y alcanzar, en el menor tiempo posible, un estado favorable de sus poblaciones.

Los planes parten de un minucioso estudio y análisis de la situación de partida de las especies para, una vez analizados y determinadas las principales presiones y amenazas a que se ven sometidas sus poblaciones, definir las líneas de actuación necesarias para su conservación. Los planes de gestión tienen una vigencia indefinida.

No obstante, los programas concretos de actuaciones se fijan para un periodo de seis años, a fin de poder evaluar pasado ese tiempo los resultados y proponer en su caso nuevas iniciativas.