20 de febrero de 2014

Nagore ha informado hoy sobre el dictamen defendido por La Rioja ante el Comité de las Regiones en la reunión de la AREPO en Bruselas

La producción agrícola en la Unión Europea ofrece al consumidor unas garantías en materia de seguridad alimentaria, aspectos nutricionales y sanitarios, bienestar animal, respeto al medio ambiente, y defensa de la calidad diferenciada, que "justifican el desarrollo de acciones de información y promoción que pongan en valor nuestros productos tanto en el mercado interior como en terceros países y, por tanto, y requieren también que se destinen los recursos suficientes".

El consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, Íñigo Nagore, ha realizado hoy estas declaraciones en Bruselas durante su intervención en la primera reunión anual del pleno de la Asociación de las Regiones Europeas de los Productos de Origen (AREPO), en la que ha participado para informar sobre el dictamen de ‘Acciones de promoción de productos agrícolas en el mercado interior y terceros países’ presentado por el presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz, en el Comité de las Regiones.

Íñigo Nagore ha recalcado el interés de La Rioja sobre una cuestión "que nos preocupa especialmente". Y es que, pese a ser una región pequeña, en los últimos años se ha realizado un esfuerzo importante en materia de promoción agroalimentaria que ha tenido excelentes resultados en concreto con su producto de referencia, el vino. "El sector del Rioja, nuestra Denominación de Origen más importante, ha invertido de forma decidida por la promoción y hoy sus vinos se comercializan en todo el mundo". Es preciso, ha añadido, que todas las administraciones públicas, desde la Comisión Europea hasta las administraciones regionales, apoyen "sin dudarlo y de manera ambiciosa" acciones que permiten consolidar la actividad del sector agrario".

En este sentido, La Rioja ya elaboró un dictamen para el Comité de las Regiones en 2011, a partir del Libro Verde sobre información y promoción de productos agrícolas de Europa. También ha recordado que la eurodiputada riojana Ester Herranz ha sido la encargada de redactar el dictamen referente a esta misma cuestión en el Parlamento Europeo.

La propuesta de reglamento defiende que la promoción se abra a la mayoría de los productos agroalimentarios producidos en Europa y, por tanto, se contemple también el vino. "No se debería privar al vino de la posibilidad de acceder a la financiación de campañas en solitario, lo que le permitiría beneficiarse particularmente de las ventajas que presenta la gestión directa por parte de la Comisión de los programas multipaíses", ha explicado Nagore. En la actualidad, las medidas promocionales y de información reguladas a través de la OCM del sector se realizan en el marco de los programas vitivinícolas gestionados exclusivamente por los Estados miembros, una circunstancia que "dificulta, en la práctica, la puesta en marcha de acciones comunes", ha añadido.

Durante su exposición, Nagore también ha incidido en la oportunidad de dedicar la misma atención al mercado interior europeo que a los terceros países para potenciar la venta de productos comunitarios de calidad diferenciada. "Nos preocupa que se queden fuera programas destinados al mercado interior para cumplir el objetivo anunciado de dedicar el 75% de los fondos disponibles a los dirigidos a países terceros, ya que de ese modo podría quedar desatendido el mercado interior, principal mercado para los productos europeos". Por eso, el proyecto de dictamen insta a la Comisión Europea a no establecer porcentajes.

Cofinanciación

Respecto al presupuesto para la promoción, el consejero de Agricultura ha señalado que los porcentajes de financiación propuestos por la Comisión (50 y 60%) pueden ser insuficientes para algunos sectores. En este sentido, cree que en unos casos la Comisión Europea debería aumentar ese porcentaje y en otros permitir la cofinanciación de los Estados miembros porque "la distorsión de la competencia que teme la Comisión que se produjera es, en cualquier caso, muy limitada".

Además, el texto introduce la necesidad de establecer medidas que "posibiliten y faciliten el acceso de las pequeñas y medianas empresas, predominantes en el sector europeo, a la comercialización en el mercado exterior". Nagore ha justificado este punto porque el sector agrario europeo es un pilar fundamental para el desarrollo de las economías locales y regionales, sobre todo en el medio rural, y contribuye de manera muy importante a la creación de empleo y al asentamiento de la población en el territorio.

Por último, y en previsión de situaciones de crisis alimentaria, Íñigo Nagore ha apuntado la necesidad de que la propuesta proporcione la base jurídica para que "la Comisión tenga capacidad para desarrollar medidas de información y promoción como consecuencia de la pérdida de confianza de los consumidores, perturbaciones graves del mercado y otros problemas específicos".