24 de febrero de 2016

Julio Herreros reunión administradores de fincasEl director general de Innovación, Trabajo, Industria y Comercio, Julio Herreros, ha informado esta mañana a los administradores de fincas sobre diferentes cuestiones del Plan de Seguridad Industrial que afectan a las comunidades de propietarios, como la Directiva Europea de Eficiencia Energética 2012/27/UE, que entra en vigor 1 de enero de 2017, y que obligará a todos los edificios con sistema de calefacción central a instalar dispositivos de medición individuales repartidores de costes de calefacción en los radiadores o contadores individuales de calefacción.

En la reunión también han abordado las inspecciones de ascensores, así como la aplicación del Real Decreto 984/2015, de 30 de octubre, que liberaliza las inspecciones periódicas de las instalaciones de gas desde redes de distribución y regula su procedimiento.

Respecto a la Directiva Europea 2012/27/UE y su transposición a la legislación española, Julio Herreros ha recordado que supondrá que, a partir del 1 de enero de 2017, todos los consumidores deberán pagar la energía que usan en base a los consumos reales y medidos.

Así, todos los edificios (comunidades de propietarios) deberán instalar un sistema de tal forma que se pague por la calefacción en función del consumo real y medido individualmente. Para ello se estableció como fecha tope el 31 de diciembre de 2016. Estos sistemas de medición individuales permitirán conocer los consumos individuales de agua y calefacción y pagar en relación a lo que se consume, lo que permitirá tomar mayor conciencia del gasto energético y económico y por tanto, fomentar el ahorro energético.

Inspecciones de las instalaciones de gas

Respecto a las inspecciones de las instalaciones de gas, Herreros ha informado que hasta el momento, las inspecciones periódicas de las instalaciones alimentadas desde redes de distribución, que se llevan a cabo cada cinco años, las realizaba la empresa distribuidora. Desde el 1 de enero de 2016, el titular de la instalación puede decidir la empresa que le llevará a cabo la inspección.

En este sentido, Julio Herreros ha explicado el nuevo procedimiento y ha señalado que el titular recibirá una comunicación de su empresa distribuidora, recordándole, con una antelación de tres meses, que debe realizar la inspección de su instalación e informándole sobre la opción de elegir la empresa así como el precio de la inspección.

Cabe destacar que el titular de estas instalaciones no debe abonar el precio de la inspección directamente al agente que realice las inspecciones, ya que el importe le será facturado por su comercializadora en la factura de su contrato de suministro.

En el año 2014 se realizaron 12.284 inspecciones de instalaciones receptoras de gas, tanto colectivas, de Comunidades de Propietarios, como individuales. El 97,16% de las cuales tuvieron resultado favorable.

En 287 casos (el 2,3% del total) se detectaron defectos leves, que deben corregirse antes de la siguiente inspección; y en 42 inspecciones fueron defectos graves. En estos casos, el inspector corta el gas de la parte de la instalación afectada. Finalmente en 19 casos se detectaron defectos críticos por lo que se procedió a cortar el gas a toda la instalación hasta la subsanación de los mismos.

Inspecciones de ascensores

Por otro lado, el director general de Innovación, Trabajo, Industria y Comercio, Julio Herreros, ha informado también de las actuaciones relacionadas con la seguridad de los ascensores que se han llevado a cabo en 2015. La Dirección General de Innovación, Trabajo, Industria y Comercio inspeccionó, mediante los organismos de control habilitados, 2.614 ascensores de los cuales, el 79,5% tuvieron un resultado favorable. El 20,5% restante presentaron defectos, es decir, 536, presentaron defectos: 397 fueron leves, lo que permite que la instalación se mantenga en servicio hasta la siguiente inspección, y 135 presentaron defectos graves, que deben corregirse en un plazo inferior a seis meses, y requieren una nueva revisión para comprobar la subsanación de las deficiencias. Tan solo en 4 instalaciones las deficiencias requirieron la parada inmediata del ascensor.

Entre las deficiencias más habituales se encuentran los defectos de los cables de tracción, tanto por pequeñas roturas como por alargamiento excesivo; los fallos en los sistemas de alarma e iluminación existentes dentro de la cabina o en la línea telefónica de comunicación; la ventilación inadecuada del cuarto del hueco del ascensor; la velocidad inadecuada en la actuación de los limitadores de velocidad o los fallos en los componentes del sistema eléctrico de la instalación.