12 de febrero de 2016

El Gobierno de La Rioja y la Fundación Iberdrola España han firmado un convenio de colaboración para la realización de los trabajos de iluminación exterior de un edificio singular y emblemático para la ciudad de Logroño como es el Palacio de los Chapiteles, que actualmente alberga el Instituto de Estudios Riojanos (IER).

Así, en virtud de este convenio, que ha firmado esta mañana la consejera de Desarrollo Económico e Innovación, Leonor González Menorca, y el director de la Fundación Iberdrola España, Federico de la Hoz, acompañado por el delegado institucional de la compañía en esta comunidad autónoma, Carlos Sobrino, Iberdrola asumirá, hasta un importe máximo de 45.000 euros, los costes derivados de los trabajos de Iluminación que comprenden la elaboración del proyecto de iluminación, el suministro de luminarias, la dirección técnica y la ejecución de los trabajos de instalación de iluminarias.

Por su parte, el IER será la institución responsable de los trámites necesarios y obtención de permisos para la realización del proyecto y ejecución de dichos trabajos de iluminación. Su finalización está prevista para el 30 de mayo de 2016.

En su intervención, González Menorca ha señalado que este trabajo de iluminación será el "broche final" del proceso de recuperación de este palacio, y "su iluminación nos permitirá disfrutar de la singularidad de este edificio, que ha sido símbolo institucional de la ciudad de Logroño por haber albergado durante más de un siglo las dependencias del Ayuntamiento de Logroño".

Recuperación del Palacio de los Chapiteles

Los trabajos de conservación de este edificio tuvieron su punto álgido con la recuperación, el pasado año, de los chapiteles que dan nombre al palacio. Una actuación considerada como un ejemplo simbólico de la apuesta del Gobierno de La Rioja por la conservación y recuperación del patrimonio histórico artístico regional.

La restauración de la fachada del edificio se efectuó tras realizar un exhaustivo estudio histórico tanto del edificio, cuyo origen se remonta al siglo XVI, como de los chapiteles, que se incorporaron como remate a las torretas de la fachada en el siglo XVIII y que a largo de la historia del edificio sufrieron distintas modificaciones.

El proyecto, dirigido por la arquitecta Ana María Hurtado Carrillo, permitió recuperar los chapiteles del edificio, dos ornamentos arquitectónicos, con un peso de 2.500 kilogramos cada uno, que fueron retirados por motivos de seguridad en 1954. Con su colocación, el Gobierno de La Rioja culminó el proceso de reforma iniciado en 2009 para adecentar las fachadas de Portales y Amós Salvador, y su patio interior, con una inversión total de 600.000 euros.

Además, el proyecto dio solución a algunos problemas de desprendimientos de elementos de piedra en las fachadas, la presencia de humedades y moho en algunas zonas, el deterioro de la balaustrada principal, y el mal estado del revestimiento de mortero en el patio interior.