9 de agosto de 2013

Nagore y Martín, durante la rueda de prensa

La puesta en marcha y mantenimiento de políticas activas destinadas a facilitar el acceso de los jóvenes al medio de rural es una de las prioridades del Gobierno de La Rioja, que ha ampliado las ayudas destinadas a su primera instalación para atender el incremento de solicitudes que en la última convocatoria ha duplicado la media registrada en la línea de ayudas que contempla el Programa de Desarrollo Rural 2007-2013, financiado por la Unión Europea.

Un total de 301 jóvenes riojanos se han beneficiado de las ayudas concedidas para crear una empresa agraria por un importe de 14 millones de euros durante el actual periodo de programación, y de este modo, se ha generado una inversión vinculada al sector primario de 20 millones de euros durante estos últimos seis años.

Para el consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, Íñigo Nagore, el balance de la aplicación de esta medida es muy positivo porque no sólo se ha mantenido un ritmo de incorporación de jóvenes constante cada año, sino porque en esta convocatoria 2012-13 se han duplicado el número de solicitudes y "nos ha motivado a ampliar la dotación prevista en 1,7 millones de euros para poder apoyar las 77 iniciativas que cumplían los requisitos y fueron aprobadas". La incorporación de jóvenes capacitados al campo riojano es, en opinión de Nagore, "una garantía de continuidad de la actividad agraria, y por tanto de generación de empleo y riqueza económica en la región, pero también el mejor modo de innovar y mejorar los sistemas productivos". Además, el rejuvenecimiento del sector agrario es un pilar fundamental para mantener la población en el medio rural.

En este sentido, y coincidiendo con la finalización del actual PDR, la Consejería ha querido analizar los datos referentes a la renovación generacional en el sector agrario "con el fin de consolidar y reforzar esta línea de apoyo en el futuro Programa de Desarrollo Rural de La Rioja sobre el que ya estamos trabajando de la mano del sector".

Los beneficiarios de estas ayudas deben tener entre 18 y 40 años en el momento de presentar la solicitud, e instalarse por primera vez como agricultor profesional, como titular, cotitular o socio de una explotación agraria prioritaria. La ayuda media concedida por solicitante es de 46.000 euros. También tienen que comprometerse a ejercer la actividad agraria en la explotación en las mismas condiciones que motivaron la concesión de la ayuda y mantener las inversiones y la explotación objeto de ayuda durante cinco años desde el momento de su concesión.

Viticultor y menor de 30 años

Por su parte, la directora de Investigación y Desarrollo Rural, María Martín, ha explicado que el perfil de los solicitantes, destinos y características de la explotación conforman una fotografía que responde a la realidad del campo riojano.

De este modo, la mayoría de los jóvenes que se incorporan pertenecen al sector agrícola, son hombres (un 77%), y se instalan a título individual (un 91%) "No obstante, el hecho de que un 23% de los titulares de las nuevas explotaciones sean mujeres es un buen dato a tener en cuenta", ha destacado Martín.

Si atendemos a la edad y sexo de los solicitantes, la mayoría de los hombres son menores de 30 años (un 68%), mientras que en el caso de las mujeres se inician en la actividad agraria a partir de los 30 años (un 67%).

En cuanto al tipo de inversión por sectores, como buena región vitivinícola, uno de cada tres nuevos agricultores se instala en explotaciones vitivinícolas. A más distancia se sitúan los cultivos en campos labrados (especialmente cereal) y los cultivos permanentes y los que apuestan por una explotación ganadera.

María Martín ha subrayado el aumento de proyectos de instalaciones ganaderas (un 23%) porque "estamos avanzando en uno de los grandes retos de la política de desarrollo rural en La Rioja, ya que esta iniciativa ha contribuido a fijar población en la sierra y a revitalizar un subsector especialmente afectado por el envejecimiento".

Respecto al volumen total de inversión de la medida, un 63% del importe son fondos públicos, mientras que el 37% corresponde a la inversión privada. Por último, en cuanto al tipo de inversión solicitada, un 37% se destina a la adquisición de tierras, un 32% en maquinaria y un 13% a la adquisición de inmuebles.