17 de diciembre de 2015

Programa Una vida digna

El consejero de Políticas Sociales, Conrado Escobar, ha presentado hoy el programa ‘Una vida digna’, promovido por el Gobierno de La Rioja en colaboración con Ibercaja y que Cruz Roja se encarga de aplicar en la residencia de mayores de Lardero. "Se trata de una iniciativa que pretende lograr la inclusión y evitar la exclusión social de estas personas", ha subrayado Escobar.

En su intervención, Escobar ha incidido en "la importancia de articular los recursos necesarios para atender y mejorar la calidad de vida de los mayores de 60 años en riesgo de exclusión social, trabajando en el fortalecimiento de sus capacidades, protegiéndoles y avanzando en su integración y rehabilitación social".

Hay que destacar que uno de los rasgos más característicos de la sociedad actual es el envejecimiento de su población debido a la reducción de las tasas de mortalidad y al aumento de la esperanza de vida. Uno de los colectivos que mayor riesgo de exclusión social sufre en la actualidad es, justamente, el de las personas mayores.

"El envejecimiento, cada vez con mayor frecuencia, va acompañado de situaciones de aislamiento, desamparo, conflicto familiar, sobrecarga de cuidadores, dependencia y pobreza que llevan a este colectivo a situaciones de riesgo o exclusión que le hacen especialmente vulnerable" ha señalado Escobar.

En este sentido, el consejero de Políticas Sociales ha detallado que "las personas mayores sin hogar son el exponente máximo de este proceso de exclusión porque a las características propias de su edad se suman otros problemas como como el desarraigo, la carencia de recursos, trabajo, hogar… la marginación, la soledad, la ruptura personal, la dependencia de instituciones y un cúmulo de problemáticas diversas (familiar, sanitaria, laboral, económica, vivienda, formativa, etc.)".

Asimismo, Escobar ha añadido que "nos encontramos con personas que han roto sus lazos familiares y personales, que carecen de un trabajo que les proporcione unos ingresos estables para mantener su hogar y que tampoco cuentan con relaciones sociales que puedan ayudarles". "Estas rupturas se suelen ir encadenando unas con otras lo que provoca una situación límite y traumática que la vida en la calle suele agravar todavía más", ha añadido.

A estas situaciones se suele sumar otro tipo de problemas como es la adicción al alcohol o drogas y problemas de salud física debido a que sus condiciones de vida pueden generar graves enfermedades (malnutrición, hipotermia, numerosos problemas dentales, heridas infectadas, etc). A esta falta de salud física se puede unir problemas de salud mental en los que la depresión es muy común, pero también distintos tipos de paranoias o el síndrome de Diógenes.

Programa 'Una vida digna'. Residencia de Personas Mayores de LarderoEl consejero de Políticas Sociales ha insistido en la necesidad de asistir y tratar a estas personas y ha recalcado el compromiso del Gobierno de La Rioja para ayudar a este colectivo gracias del programa ‘Una vida sana’ que se promueve en colaboración de Ibercaja y gracias a la ayuda y al interés de Cruz Roja en la Residencia de Mayores de Lardero.

Hay que destacar que la intervención en este programa se lleva a cabo con planes de trabajo individualizado e intentando que los usuarios se involucren en su proceso de inserción. En concreto, se realiza el acompañamiento a cada persona en su proceso de recuperación personal, social, cultural, psicológica, a través de un servicio de integración, un servicio de crónicos, un lugar de encuentro, donde se potencien las relaciones interpersonales y diferentes talleres ocupacionales.

Procedimiento

1. Intervención individual-familiar desde el campo del trabajo social con el que se crea un diagnóstico social previo cuyo objetivo es conseguir una visión clara y objetiva de la problemática objeto de intervención, su magnitud, naturaleza y contexto, permitiendo plantear en todo momento una intervención adecuada y racional siendo ésta flexible, adaptándose a la evolución del usuario.

2. Intervención psicológica. Se lleva a cabo una ‘entrevista de contacto inicial’ en la que se busca empatizar y detectar las dificultades y necesidades de esa persona. Se motiva para el cambio y se refuerzan los logros conseguidos, se pautan comportamientos de higiene y autocuidado; se propone la participación en las distintas actividades del centro; se acuerdan los primeros compromisos y la implicación en su propio proceso de cambio. Se establecerán sesiones individuales semanales y, paulatinamente, se incorporara a la persona en los procesos grupales para favorecer su propio conocimiento personal y el de los demás, con el fin de romper el aislamiento.

3. Intervención del Educador Social. El profesional de la dinamización sociocultural parte de un plan de atención global que sigue cuatro pilares básicos: atención a la persona en función de las capacidades, habilidades, destrezas y deseoso, por fundamentar su bienestar personal y facilitar su relación grupal.