30 de marzo de 2015

Imagen de la Visita

El consejero de Educación, Cultura y Turismo, Abel Bayo, ha visitado hoy junto a la alcaldesa de Alfaro, Yolanda Preciado, la Escuela de Educación Infantil de Primer Ciclo La Florida, en la que el Gobierno de La Rioja acaba de invertir 120.000 euros para evitar y solucionar algunos problemas de humedades que habían aparecido recientemente.

En concreto, las obras realizadas, se han centrado en pavimentar el patio para eliminar las humedades que se producían en el interior del edificio por las paredes colindantes con el jardín; y en mejorar la cubierta del centro con la instalación de una línea de vida y una escalera de acceso con patés, para evitar las goteras que se provocaban porque la cubierta no era accesible y nunca se limpiaba.

Asimismo, durante el transcurso de las obras, que han durado un mes, se ha efectuado un repaso general y sustitución de un tramo de canalón que estaba en contrapendiente.

La EIPC La Florida, situada en el número 3 de la calle La Estrella, junto al CEIP Obispo Ezequiel Moreno, tiene este curso 63 alumnos de de 0 a 3 años: 6 de 0-1 años; 30 de 1-2 años; 27 de 2-3 años. En ella trabajan 16 profesionales.

Nuestra Señora del Burgo

En Alfaro, Abel Bayo también ha visitado la Iglesia Nuestra Señora del Burgo en la que ya ha concluido el proyecto de recuperación conjunta que han realizado a lo largo de tres años la Diócesis de Alfaro, el Ayuntamiento de la localidad y el Gobierno de La Rioja.

Un proyecto complejo en el que las tres administraciones han invertido casi 440.000 euros para restaurar la torre, mejorar las cubiertas y limpiar las fachadas de este templo, declarado Bien de Interés Cultural y muestra del mejor estilo neoclasicista y barroco de finales del siglo XVII.

Los trabajos en la torre han solucionado el progresivo deterioro que sufre el chapitel de coronación del templo y su remate, con estructura del faldón y viguería deteriorada por filtraciones de humedad. También se ha actuado en los revestimientos verticales del interior de la torre y la carpintería, y se han solucionado los daños estructurales en la escalera interior, mesetas y petos laterales.

Del mismo modo, la intervención en los tejados ha permitido frenar el progresivo deterioro que sufren los faldones de la cubierta, donde había algunos elementos dañados por pudrición y carcoma; así como arreglar las zonas con tejas rotas, movidas o desplazadas; y solventar las filtraciones de agua.

Por último, las fachadas presentaban pérdida de material, grietas y fisuras, y acumulación de suciedad en relieves y cornisas. También se observan grietas y fisuras en la fachada del templo, pérdida de material cerámico y acumulación de suciedad orgánica en todas las zonas con molduras o en relieve.