4 de julio de 2012

Planta afectada por la enfermedad del fuego bacteriano.

La Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente ha decidido abandonar el estatus de Zona Protegida y declarar establecida en La Rioja la enfermedad conocida como 'fuego bacteriano de las rosáceas', la más grave de las que afectan a los frutales de pepita y otras rosáceas ornamentales, una vez que se ha constatado que los focos cada año son más extensos y no es posible su erradicación en la comunidad autónoma.

La salida de La Rioja de Zona Protegida ha sido comunicada a la Dirección General de Sanidad de la Producción Agraria del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, ya que a pesar de que este año se han incrementado los recursos y las prospecciones en la lucha contra el fuego bacteriano, la situación actual obliga a la convivencia con la enfermedad ante la imposibilidad de atajar el problema.

La solicitud de exclusión de Zona Protegida se realiza después de que el consejero de Agricultura, Íñigo Nagore, acompañado por el director de Investigación, Javier Ugarte, y los técnicos de la Consejería, mantuvieran una reunión con representantes de las Organizaciones Profesionales Agrarias y de la DOP ‘Peras de Rincón de Soto’ en la que expusieron los datos que indican que la enfermedad ocasionada por la bacteria Erwinia amylovora se encuentra establecida en plantas hospedantes de toda La Rioja.

El cambio de estatus a Zona no Protegida responde a esta situación. Y es que a pesar de las medidas ejecutadas desde que se confirmara el primer foco en el año 2000; y de las inspecciones visuales, las acciones de sensibilización y las constantes tomas de muestras que se han intensificado en las últimas campañas, sólo durante el pasado mes de junio se han detectado 80 parcelas afectadas por el fuego bacteriano que comprenden una superficie de unas 75 hectáreas, de las cuales ya se arrancado 15 hectáreas.

Durante la reunión mantenida con representantes del sector agrario, y frutícola en particular, se acordó también la creación de un grupo de trabajo técnico que realizará un seguimiento de la evolución de la enfermedad y abordará las medidas que la situación requiera en cada momento.

No obstante, la Sección de Protección de Cultivos de la Consejería de Agricultura seguirá prestando un servicio de información y asesoramiento en relación al diagnóstico de esta enfermedad o a las actuaciones más aconsejables a realizar. Asimismo, a través del Boletín de Avisos Fitosanitarios (ver último número) también se informará sobre las fechas más adecuadas para los tratamientos preventivos, durante el invierno y en las épocas que se considere necesario, indicando los principios activos más apropiados, así como las técnicas culturales a aplicar en las plantaciones

Otras Comunidades Autónomas como Castilla-León, Extremadura, y más recientemente, Navarra y la comarca de Calatayud en Aragón, también han tomado la decisión de salir de Zona Protegida.

Medidas fitosanitarias

A partir de este momento, se recomienda adoptar las siguientes medidas fitosanitarias:

  • Para evitar la propagación de la enfermedad, el propietario o titular de las plantas afectadas tiene obligación de:
    • Arrancar y destruir de forma inmediata toda planta hospedante con síntomas, sin necesidad de un análisis bacteriológico que lo confirme.
    • Extirpar y destruir las partes de la planta hospedante con síntomas, mediante el corte efectuado, al menos, a 40 centímetros del límite proximal visible de la infección y con desinfección inmediata del instrumental empleado.

En ambos casos se efectuarán tratamientos fitosanitarios en las épocas adecuadas con un principio activo autorizado.

  • Para la introducción y desplazamiento de vegetales o productos vegetales hospedantes sólo es preceptivo el pasaporte fitosanitario de acompañamiento.
  • Por otro lado, aquellos agricultores que opten por quemar los árboles o ramas afectadas, deben hacerlo en la misma parcela para evitar que la bacteria se extienda a otros lugares y además, previamente debe pedir autorización a la Sección de Protección de Cultivos.

Normativa sobre el fuego bacteriano