22 de mayo de 2015

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El consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, Íñigo Nagore, y el presidente de la Asociación Profesional de Productores de Nuez ‘El Nogueral’, Alfonso Marquina, han renovado hoy el convenio de colaboración, a través del cual el Gobierno de La Rioja respaldará con 11.000 euros las acciones de formación y promoción de la marca ‘Nuez de Pedroso’ con el objetivo de impulsar este cultivo como fuente de desarrollo e identidad del Valle del Najerilla.

La Asociación de Productores de Nuez ‘El Nogueral’, que gestiona la marca colectiva, comenzó su actividad en el año 2003 con el fin de comercializar el fruto de mayor calidad que se produce en esta comarca. En la actualidad, está integrada por 34 productores que cultivan una superficie de 27,3 hectáreas de nogal distribuidas en los municipios de Pedroso, Matute, Bobadilla y Anguiano.

La producción alcanzó el año pasado los 13.500 kilos, con una calidad excelente, habiéndose etiquetado un 67% de la nuez recogida. Desde la asociación se trabaja para reforzar la estructura de comercialización, y pasar de la venta directa del productor al consumidor dentro de un ámbito local a un sistema de venta en común que permita contar con volumen suficiente de ‘Nuez de Pedroso’ para atender las demandas de mercados más amplios fuera de la comunidad autónoma.

Por otro lado, en materia de promoción, la Feria de la Nuez de Pedroso que se celebra el segundo fin de semana de noviembre volverá a ser uno de los principales actos divulgativos de la Asociación que también está involucrada en la campaña ‘Alimentos de La Rioja. Calidad garantizada’ de La Rioja Capital y colabora en la iniciativa ‘Paseos saludables’ que organiza la Consejería de Salud.

Además de apostar por la modernización de los sistemas de seguimiento y autocontrol del producto, ‘El Nogueral’ dispone de campo experimental de 1,26 hectáreas en los que se están realizando ensayos con seis variedades de nuez comercial: Franquette, Lara, Fervor, Fernette, Hardler y Harltley. Por otro lado, se siguen controlando las operaciones de cultivo como riegos, abonados, tratamientos o podas, y se van a continuar con los trabajos de inventariado y catalogación de plantaciones más antiguas por su valor genético, medioambiental y paisajístico; así como de las variedades autóctonas.