30 de mayo de 2014

la concesión de préstamos a beneficiarios de las ayudas para la incorporación de jóvenes y de la mejora y modernización de las explotaciones agrarias....

El consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, Íñigo Nagore, ha firmado hoy un convenio con los representantes de 11 entidades financieras que colaboran con el Gobierno de La Rioja para facilitar el acceso a préstamos bonificados a interés preferente a los beneficiarios de ayudas a la primera instalación de jóvenes agricultores, así como las destinadas a la mejora y modernización de las explotaciones agrarias, gestionadas dentro del Programa de Desarrollo Rural, durante la convocatoria de este 2014.

Las entidades financieras que han suscrito este convenio con el Gobierno de La Rioja son Bankia; Caja Rural de Navarra; Ibercaja; Caixabank; Banco Popular; Banco Santander; Cajamar Caja Rural; Nueva Caja Rural de Aragón (Bantierra); Caja Rural de Burgos, Fuentepelayo, Segovia y Castelldans; Caja Rural de Soria y Grupo Caja Tres.

Íñigo Nagore ha agradecido "el esfuerzo que realiza cada una de las entidades al renovar su compromiso con el campo riojano año a año", ya que su apoyo financiero es imprescindible, junto a las ayudas de las distintas administraciones, para "acompañar la incorporación de jóvenes que encuentran condiciones más favorables para constituir una empresa agraria y también apoyar las inversiones necesarias para que las explotaciones sean viables y sostenibles".

En este sentido, la Consejería de Agricultura apostó al inicio del anterior período de programación 2007-13 por la puesta en marcha de un instrumento financiero que contribuyera al objetivo de rejuvenecimiento del sector y a la mejora de la competitividad del sector. "Lo que queríamos es que la financiación no fuera un obstáculo para cualquier joven que quisiera incorporarse a la actividad agraria". Precisamente, la Comisión Europea están insistiendo a los Estados miembros en este nuevo periodo 2014-20 en la oportunidad de diseñar este tipo de medidas de apoyo.

El balance de pólizas firmadas durante estos seis años "son la mejor muestra de que fue un acierto", ha destacado Nagore. En total, se han suscrito 218 préstamos para acometer una primera instalación por importe de 12,8 millones de euros y 944 para mejorar o modernizar las explotaciones que suman algo más de 38 millones de euros.

El sector agrario riojano ha respondido al reto, según el consejero, "demostrando mayor solidez y estabilidad que otras actividades económicas en momentos de dificultad". Por todo ello, confía en que del mismo modo que siguen creciendo las solicitudes de ayuda en cada convocatoria, lo hagan también las de préstamos.

Las ayudas que concede la Consejería de Agricultura van destinadas a sufragar parte de la inversión y a bonificar los intereses en el caso de que se soliciten préstamos, que es el objeto de este convenio con las entidades. Estas pólizas deben formalizarse antes del 31 de diciembre de 2014 y las entidades se comprometen a resolver, positiva o negativamente, las solicitudes recibidas en el plazo de un mes.

Se establecen tres únicas modalidades de préstamo con años de duración y carencia fijos y que serán objeto de propuesta por la Consejería en función de la línea de ayudas y tipo de inversión. En los casos de simultaneidad de inversiones en más de una línea de ayuda se concederán préstamos independientes para cada una de ellas, por sus importes respectivos.

El acuerdo fija un tipo de interés preferencial del 5% a partir del 1 de enero del año 2014, que es revisable automáticamente cada año. En concepto de apertura y estudio del préstamo y sobre el total concedido, podrá devengarse por una sola vez una comisión de libre fijación por cada entidad concedente, que en ningún caso superará los siguientes porcentajes respecto del principal:

  • El 0,50%, cuando el importe del principal supere los 100.000 euros.
  • El 0,75%, cuando el importe del principal supere los 50.000 euros.
  • El 1%, en los restantes casos.

El periodo de amortización del préstamo será de 5 años en el caso de los planes de mejora, con uno de carencia y 4 de amortización; mientras que para la primera instalación podrá ser de 5 a 10 años, con una carencia y amortización variable en función del tipo de inversión mayoritaria que se realice (compra de tierras, inversiones en inmuebles o adquisición de maquinaria).