30 de marzo de 2010

La Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural del Gobierno de La Rioja ha propiciado la modificación del Real Decreto que establece el programa nacional de erradicación y control del fuego bacteriano de las rosáceas, de forma que se permitirá, de forma excepcional y previa autorización administrativa, la plantación de frutales en los municipios riojano que comprenden las zonas de seguridad establecidas en la Comunidad Autónoma. Con esta medida, se da respuesta a las demandas de los agricultores afectados, principalmente en el Valle del Iregua.

Con esta modificación, que ha publicado hoy el BOE, se levanta excepcionalmente la prohibición del Real Decreto y la Consejería podrá autorizar la plantación o replantación de especies afectadas por el fuego bacteriano siempre que se solicite y se reúnan una serie de requisitos. Las zonas de seguridad establecidas actualmente para esta enfermedad comprende los municipios de Albelda, Nalda, Entrena, Lardero, Alberite, Sorzano, Santo Domingo de la Calzada y Bañares

Las solicitudes de nuevas plantaciones o replantaciones estarán a disposición de los interesados en cada uno de los Ayuntamientos, donde también permanecerá expuesto un plano con la delimitación de las zonas de seguridad.

Las solicitudes podrán presentarse en cualquiera de los centros oficiales de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de La Rioja, preferentemente en la Sección de Protección de Cultivos (CIDA) situada en carretera de Logroño a Mendavia Km. 88, o bien remitiéndolas vía fax al número 941 291392, con el objeto de agilizar los trámites correspondientes. Para cualquier consulta, los agricultores pueden dirigirse también a este departamento a través del teléfono 941 291315

La bacteria ‘Erwinia Amylovora’, más conocida como ‘Fuego Bacteriano’, origina una enfermedad que afecta a las familias de las rosáceas, a los frutales de pepita (perales, manzanos, etcétera), los espinos y otros arbustos tanto en la producción agrícola como en su utilización en áreas de ocio y esparcimiento, lo que hace más difícil su localización y el tratamiento preventivo en cuanto se dan los primeros síntomas.

La Consejería de Agricultura desarrolla de forma periódica, y especialmente durante la época estival, una serie de controles para, en primer lugar, detectar la presencia de focos y, en segundo lugar, evitar su propagación con un estricto protocolo de actuación.