9 de octubre de 2017

Los agricultores abastecidos por la presa de Leiva han podido cumplir el calendario de la campaña de riego en sus cultivos según lo previsto y a pesar del descenso significativo de las precipitaciones en nuestra región, así como el bajo nivel de agua por debajo de los mínimos históricos en el embalse de Leiva, lo que motivó que durante el pasado mes de septiembre se redujeran las aportaciones al río Tirón al caudal mínimo autorizado.

La Dirección de Calidad Ambiental y Agua de la Consejería de Agricultura, organismo que explota el embalse, adoptó esta decisión tras consultar con los usuarios (ayuntamientos, explotaciones agrarias y comunidades de regantes) la necesidad de establecer una planificación que permitiera hacer un mejor uso del agua, garantizando el riego en los cultivos pero sin mermar el caudal de agua en el río suficiente para el mantenimiento de la fauna piscícola en todo su tramo, hasta la desembocadura del Ebro.

Las aportaciones del río Tirón al mencionado embalse se han ido reduciendo paulatinamente en los últimos veranos pasando desde los 3,8 Hm3 registrados en el 2015, a los los 2,6 Hm3 en 2016, y situándose en los 1,1 Hm3 del presente año, con la consiguiente dificultad que ello conlleva a la hora de garantizar los caudales agua abajo por los usuarios existentes del embalse.

Esta escasa aportación ha obligado a extremar las medidas de gestión en la explotación del embalse. Con todo ello, se ha vertido al río Tirón desde el embalse un volumen superior a los 3 Hm3 en los últimos 3 meses.

La ausencia de precipitaciones previstas para los próximos días llevarán al embalse este mes de octubre a un volumen embalsado mínimo histórico desde su construcción hace más de 20 años, con un volumen de agua almacenada del orden de los 150.000 m3, lo que equivale al 6% de su capacidad total, a la espera de las tan anunciadas lluvias en el presente otoño.