Las ventajas que suponen la constitución de una titularidad compartida son:

  1. Trato preferente en las bases reguladoras de subvenciones financiadas por la Administración General, consistente en que a igualdad de requisitos para las explotaciones y para cada nivel de apoyo, se producirá un incremento de la ponderación o puntuación de los criterios objetivos.
  2. Las personas titulares de explotaciones agrarias de titularidad compartida tendrán un derecho preferente en las actividades de formación y asesoramiento en materia de agricultura.
  3. Ventajas a la hora de acceder a la condición de explotación prioritaria:
    • Renta Unitaria de Trabajo que se obtenga de la explotación no tiene que superar en un 180% la renta de referencia.
    • Uno de los dos titulares ha de tener la condición de agricultor profesional: se considera agricultor profesional a "la persona física que, siendo titular de una explotación agraria, al menos el 50% de su renta total la obtenga de las actividades agrarias u otras actividades complementarias, siempre y cuando la parte de renta procedente directamente de la actividad agraria de su explotación no sea inferior al 25% de su renta total y el volumen de empleo dedicado a actividades agrarias o complementarias sea igual o superior a la mitad de una Unidad de Trabajo Agrario".
  4. Ventajas desde el punto de vista fiscal. La explotación de titularidad compartida tendrá la misma consideración (sin serlo) que una Comunidad de Bienes, de forma que tributarán de la siguiente forma:
    • IRPF: la entidad no tiene carácter de contribuyente de IRPF, ya que se aplica el régimen especial de atribución de rentas. De modo que los contribuyentes en este impuesto serían los cotitulares de la titularidad compartida en proporción a la participación en la misma (50%).
    • Impuesto de Sociedades: la entidad no tiene que tributar, ya que no se considera sujeto pasivo de dicho impuesto.
    • IVA: La titularidad compartida se considera sujeto pasivo del IVA y, en consecuencia, deberá tributar por dicho impuesto.
    • Pagos a cuenta (retenciones, ingresos a cuenta y pagos fraccionados). En el caso de retenciones e ingresos a cuenta, la titularidad compartida deberá practicar e ingresar las correspondientes retenciones e ingresos a cuenta. En el caso de los pagos fraccionados, son los cotitulares los que en proporción a su participación en la entidad (50%) deben efectuar los pagos fraccionados, no la titularidad compartida.