La grafolita (Cydia) funebrana ataca principalmente al ciruelo. Desarrolla normalmente tres generaciones al año. Entre marzo y abril comienza el vuelo de la primera generación, cuyas larvas penetrarán en los frutos que toman un color violáceo, frenando su desarrollo y provocando su caída. Sin embargo, en la segunda generación los frutos atacados permanecen en el árbol, manifestándose los daños con una exudación de goma en el punto de penetración. Estos frutos son los primeros en madurar.

Los daños de la primera generación son generalmente poco importantes y el tratamiento no tiene prácticamente influencia sobre el nivel de ataque en recolección. Una intervención al inicio de la puesta de la segunda generación, utilizando un insecticida ovicida, permite un mejor control. En la tercera generación la elección del producto vendrá condicionada por el momento de recolección y la persistencia del insecticida.


Trampas Cydia funebrana 2021_webImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contexto


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