La mosca de la cereza, Rhagoletis cerasi, es un díptero específico de cerezo y guindo. Los daños los causan las larvas que deposita el adulto dentro de la cereza y se deben a que éstas roen la pulpa próxima al hueso provocando una podredumbre húmeda. Al abrir el fruto se puede ver la larva blanquecina y ápoda. La hembra deposita un solo huevo por fruto, a diferencia de Drosophila suzukii (mosca de las alas manchadas) que realiza un mayor número de picaduras por fruto. Tiene una sola generación al año. Los frutos son receptivos desde el cambio de color. Las variedades de media estación y tardía son las más afectadas.

Para su detección se utilizan trampas cromáticas amarillas con atrayente alimenticio. Dada su peligrosidad debe actuarse siempre que se detecte y con la antelación necesaria.


Trampas Rhagoletis 2021_webImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contexto


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