Por su propia configuración, La Rioja posee una vasta franja rural muy dispersa y escasamente poblada. La Línea Rural ofrece un servicio de transporte a más de cincuenta pueblos y aldeas que agrupan a unos 6.000 habitantes de los que más de la mitad supera los 60 años. El servicio se presta con microbuses de dieciocho plazas adaptados a personas con movilidad reducida.

Las Líneas Rurales conllevan un importante esfuerzo de planificación y gestión a la hora de articular una eficaz comunicación con los servicios y necesidades básicas habituales de estos ciudadanos de pequeños municipios (citas en los centros de salud, mercados semanales, trámites administrativos, etc.) de manera que se configura como un transporte sumamente flexible y confeccionado de acuerdo a las necesidades reales de movilidad de sus beneficiarios, lo que representa un alto grado de calidad desde el punto de vista de la prestación del servicio.

Las Líneas Rurales contribuyen no sólo a procurar una economía rural mejorada sin también a lograr un alto grado de bienestar social tanto para las personas individuales como para la comunidad. Una apuesta, en defnitiva, por los pequeños municipios y la calidad de vida de sus habitantes.

Para el año 2016 el Gobierno de La Rioja ha destinado una cantidad de 410.000 euros para hacer frente al déficit de explotación de este servicio.

La Consejería de Fomento y Política Territorial ha iniciado un procedimiento de informacion pública y participación ciudadana para incorporar las propuestas de usuarios, empresas y ayuntamientos que permitan mejorar el servicio.

Proyecto Línea Rural

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